Vuelve pronto, Tommeke

9 de marzo, primera etapa de la París-Niza, tiempo agradable para los ciclistas, tu equipo ha llevado controlada la carrera sin sobresaltos y se acumulan más kilómetros en las piernas en busca de una meta en la que el previsible sprint y el nombre del velocista que alce los brazos al final será lo único destacado en los titulares de la prensa especializada. Se llevan transcurridos 174Km, solo 18Km para un día más de competición.Tu trabajo ya está hecho y te relajas en la zona trasera del pelotón. De repente, tu rueda roza el tubular de un compañero que pedalea delante de ti, la bicicleta se descontrola, intentas salvar la caída apoyando tu pie izquierdo en la carretera, pero todo va muy rápido, y, en un segundo, que seguro que a ti te parecería una eternidad, tu cuerpo golpea seco contra el asfalto. No eres nuevo en esto, sabes perfectamente lo que está pasando, notas el dolor en tu antebrazo izquierdo, y te llevas la mano contraria al hombro, con ese cruce de brazos que nos trajo rápidamente a la cabeza la palabra “clavícula”. Los comentaristas empiezan a gritar “¡Es Tom Boonen el que se ha ido al suelo!” “¡Se toca la clavícula!” “¡Podrían peligrar las clásicas!”. Te trasladan al hospital, todos estamos pendientes de un comunicado del equipo, esperanzados de que haya sido una falsa alarma. Kristoff gana la etapa, confirmándose como el mejor sprinter del momento, pero su nombre queda eclipsado por el tuyo en las noticias.

Salta la noticia, Tom Boonen sufre una luxación acromioclavicular izquierda. Los optimistas pensamos: “ni idea de qué quiere decir eso, pero al menos no es fractura, igual hay suerte”, pero poco después leemos “fractura del hueso radial del codo izquierdo” y esto ya suena mucho peor. Los médicos dicen que necesitarás operarte y estarás entre cuatro y seis semanas de baja. Las cuentas son claras; adiós a las clásicas del pavés.

gazet
Portada de “Gazet van Antwerpen”: “Tom Boonen se pierde las clásicas de Flandes tras luxación en el hombro”

Todos los aficionados soñábamos con revivir el gran duelo, una cita con la Historia con la lucha entre dos de los más grandes clasicómanos que han visto las carreteras flamencas, Tom Boonen y Fabian Cancellara. Ya nos habías dejado ver muy buena forma en este comienzo de temporada, siempre en los puestos delanteros, y cerca de vencer una Omloop que se os escapó al equipo de manera casi incomprensible. Salivábamos pensando en calentar motores en la E3 Harelbeke, donde seguro lucharías por el sexto entorchado. Y en abril llegaría el gran momento: el Tour de Flandes y París-Roubaix, los monumentos por excelencia de la primavera del norte. Por todo ello es normal que tu lesión cause conmoción entre los aficionados.

Algunos han querido ver a tus 34 años, un preaviso del final de tu carrera. La desilusión por perderse el objetivo que tan concienzudamente habías preparado es muy duro. Pero los que lleváis tantos años luchando por las estrechas y bacheadas carreteras de la primavera del norte de Europa, estáis hechos de otra pasta. Nosotros confiamos en que esto servirá de acicate para volver con la misma hambre y profesionalidad a las que nos tienes acostumbrados.

Het
Portada de “Het Nieuwsblad”: “Se acabó la primavera” “Tom Boonen cae sobre el hombro en París-Niza”

¿34 años son muchos? Puede ser, sobre todo cuando llevas tantos años al más alto nivel, pero por qué no soñar con rematar la faena sumando alguna muesca más al gran palmarés que acumulas. Para 2015 aún queda por delante un Mundial cuyo trazado no te viene para nada mal, aunque sabes que será difícil conseguir galones en una selección con tanta estrella como la belga.

No es la primera vez que el destino se cruza en tus ambiciones primaverales, al igual que le ha pasado a tu gran rival Cancellara (muy recomendable repasar la historia de estos duelos en el artículo de Raúl Ansó en la revista “Desde la cuneta”). A pesar de todo ello, queremos pensar que en 2016 te veremos de nuevo batiéndote el cobre con Espartaco y con todos los demás aspirantes al reinado de las piedras. ¿Por qué no vamos a creer en ello? Otros ya lo consiguieron con más edad, como tu compatriota Johan Museeuw en Roubaix, donde venció con 35 y 37 años, o Andrei Tchmil en Flandes, también con 37.

Por todas estas razones nos sumamos a lo que dice tu director, Wilfried Peeters, que, por cierto, también sabe lo que es hacer pódium en Roubaix con un año más que los que ahora tienes tú: “Este no es el final de la carrera de Tom Boonen”.

Tom_Boonen-cobble_2188570b

Pronto volverás a deleitarnos con acelerones en los muros destrozando el pelotón. Te estaremos esperando.

Escrito por:
@VictorGavito

Sin comentarios

Escribe algo

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar