Veni, Eddy, vici

Que Edvald Boasson Hagen es un portento, nadie lo duda, y de nuevo, nos lo ha demostrado. Un corredor poco ganador, capaz de lo mejor y de lo peor, muchas veces hemos pensado en el como un ciclista ‘perdido’. Pero esta temporada Eddy, está demostrando que dar un paso atrás, a veces, es dar dos adelante.

Es en 2008 cuando Hagen entra de pleno en nuestras vidas. Tras dos temporadas en el Maxbo – Bianchi noruego, compartiendo equipo con ilustres como Lars Petter Nordaugh o Alexander Kristoff, y logrando resultados bastante curiosos como el campeonato noruego contra el crono (todo sea dicho, rivales pocos), o una etapa del Tour de Normandia (entre otros logros), pone rumbo a la potente escuadra del Team Columbia.

Aquel año Hagen, empezaría a ganarse un huequito en nuestro corazón. Ganando en el Criterium Internacional para estrenarse con el equipo, pero sobretodo, marcándose un Eneco Tour de escándalo, donde finalmente fue 6º en la general, y demostrando que el precioso Eddy, era un clasicomano de miedo.

Ya en 2009, deja clara la pasta de la que esta echo. Victoria en el Giro, general del Tour of Britain (con, ojo, cuatro victorias parciales), ganador del Eneco Tour (carrera fetiche para Eddy)… pero sobretodo, llevándose la Gent Wevelgem, tras una exhibición espectacular y ganando al sprint a Aliaksandr Kuchynski. Edvald lo dejaba claro, era un corredor completo, ganaba cronos, en las clásicas iba sobrado y tenía una punta de velocidad increíble, por no decir la agilidad, y capacidad para destrozarse los riñones que tenía para subir en los primeros puestos del pelotón las cotas (los puertos ya son otro cantar, aunque cojo, no es). Con veintidós años, Hagen estaba llamado a la puerta del edén, a ser una leyenda del ciclismo.

En 2010 cambio de equipo para Hagen. Un salto que parece sería cualitativo. Ficha por otra superestructura, el Team Sky, un equipo llamado a dominar durante los siguientes años, con novedosos sistemas de entrenamiento y un equipo de super estrellas. Su nivel sigue presente, tocándole trabajar en muchos momentos, pero con margen para demostrar su calidad. Las victorias seguían llegando: Omán, Tirreno… De nuevo, al año siguiente, la bestia renace, vuelve a su máximo esplendor y las grandes victorias vuelven a llegar: Tour de Francia, Vattenfall, vuelve a llevarse el Eneco Tour… Parece que la adaptación de Hagen al potente equipo británico es completa, pero no, no iba a ser del todo así.

En 2012, las exhibiciones continúan, pero su papel como gregario de lujo empieza a crecer, se tiene que sacar las castañas del fuego, trabajar y meterse en llegadas, buscar las fugas, y un largo etcétera de esplendidas demostraciones ciclistas. Pero el papel de Hagen en el Sky no es el que debería. Aun así, las victorias no faltan: GP Ploay, Dauphiné Tirreno, etc. Y a fnales de año, demuestra que las piernas están, logrando un gran subcampeonato mundial, y demostrando que su esencia, sigue intacta.

Llega 2013, ya es el punto clave para que Edvald empiece a darse cuenta, y nosotros también, de que Sky, no era el sitio. Muchos son los kilómetros que le vemos tirando, y carreras de segunda o tercera fila donde encuentra espacio para liderar. Comienza a no rematar, a no llevarse etapas que antes sí lograba. Edvald empezaba a necesitar un cambio, y en 2014 se hace definitivo, solo un tercer puesto en la Omloop Het Nieuwsblad salva su temporada. La progresión de Edvald… ¿Había llegado a su fin? No remataba, trabajaba en demasía y toda la magia anteriormente mostrada en las carreteras, había desaparecido.

En 2015, gracias a dios, decide cambiar de aires. El MTN Qhubeka, es su nuevo lugar. Un pequeño equipo sudafricano que buscaba un hueco en la élite, ojo, ya con victoria en la Clasiccisima por parte de Ciolek. Un lugar perfecto para brillar, para demostrar que su magia simplemente estaba guardada… ¡Y demuestra que así es! Con el paso de la temporada Hagen se va dejando ver más y más adelante, las victorias y las exhibiciones vuelven, Hagen estaba de nuevo con nosotros. Ahora, en 2016, el MTN ha dado un salto, fichando a grandes nombres y aumentando su calendario. En lo poco que llevamos de año, Hagen demuestra que ha vuelto a ser aquel chaval rubio de sonrisa eterna y ganas de hacernos disfrutar.

Ya ha ganado en Qatar, dando una exhibición en la crono, solamente privado del triunfo final por culpa de un pinchazo. Y en Oman ha vuelto a levantar los brazos, Eddy ha vuelto. Estamos seguros de que con el paso del tiempo podremos volver a disfrutar de sus riñonazos, exhibiciones y alardes de calidad. ¡Todos somos Eddy!

Escrito por:

@Sergioporquesi

Sin comentarios

Escribe algo

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar