Nos fastidiaste Voeckler

Lo recordaremos para quienes no hayan tenido oportunidad de saber lo que pasó…

En lo deportivo, la carrera estuvo marcada por una fuga de seis unidades, de la que se fueron descolgando ciclistas para quedar finalmente dos en cabeza: Thomas Voeckler y el ganador, el belga Jelle Wallays, del equipo Top Sport Vlaanderen. Las razones del porqué triunfó la fuga fueron, aparte del buen hacer de los fugados, la experiencia en este tipo de situaciones de Voeckler, la carretera mojada con “hojas muertas” que ha provocado varias caídas en cabeza del pelotón afectando a los equipos que lideraban la caza, La Française des Jeux y Giant, y unos últimos kilómetros con multitud de rotondas y curvas que impedían dar continuidad al ritmo de caza. Finalmente se jugaron la clásica al sprint Voeckler y Wallays, con triunfo para el belga.

El final de carrera fue magnífico. Para sí lo quisieran en muchas ocasiones las clásicas monumentales que hoy en día conforman el World Tour. Desde luego, un final como el de ayer, con el suspense y la emoción finales que vivimos, justificarían el ascenso nuevamente de esta clásica al World Tour.

Hasta aquí todo correcto.

Pero en el pódium se vivió algo inusitado. El segundo clasificado, Thomas Voeckler, no apareció y vimos un podio con sólo dos ciclistas: Wallays y el tercer clasificado Debusschere. La causa de que Thomas Voeckler no apareciera era, al parecer, que estaba “enfadado”. Fue sancionado. 200 euros de multa y se quedó sin recibir los 3.650 euros del premio por ser segundo clasificado (que habitualmente son a repartir entre los integrantes del equipo)

Voeckler siempre ha sido un tipo que no ha pasado desapercibido. No resultaba indiferente. Sus contínuos gestos de cara a la cámara, desquiciando a los rivales e incluso a los espectadores. A mi nunca me cayó mal. Yo entendía estos actos como parte de su táctica de carrera. Si conseguía que otros ciclistas pasasen al relevo y desgastasen sus fuerzas era por astucia de Voeckler. Porque sus rivales no tenían la suficiente determinación mental, o sus directores deportivos no les aconsejaban adecuadamente. En suma, porque no tenían suficientemente claro cómo actuar en esos momentos decisivos. Ayer, sin ir más lejos, Wallays demostró que cuando otro ciclista mantiene la lucidez mental, no “entra” al show de Voeckler, tiene claro cómo debe obrar en esos kilómetros finales con el pelotón a escasos segundos, puede perfectamente ganar. En suma; que a todos aquellos que “criticaban” a Voeckler yo les respondía. Díme algo concreto de lo qué le acusas. Y ahí callaban.

Pero ayer Thomas les ha dado un argumento concreto de qué acusarlo. Su gravísima falta de respeto por no salir al podio. Falta de respeto a sus compañeros de profesión y rivales en la carretera. Falta de respeto a sus patrocinadores y a los patrocinadores del podio. Falta de respeto a los espectadores. Y falta de respeto a sus compañeros de equipo, que se quedan sin el segundo premio de la clásica a repatir. Aunque es de suponer que posteriormente los recompensará de su propio bolsillo.

Por mi parte yo seguiré reconociendo la indiscutible calidad ciclista de Voeckler. Como ejemplo, hay quienes opinan que la fuga de ayer, sin él, jamás hubiera llegado a Tours. Pero Thomas, si llegas a leer esto, que sepas que, a todos que tantos años te hemos defendido, ayer nos fastidiaste.

Escrito por

@Ranbarren

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