“Lucho” Herrera: referente de una generación; ídolo de un país

Cuando aquel exótico Emilio “Cochise” Rodríguez vencía dos etapas en el Giro de Italia en diferentes ediciones en los años setenta, nadie podía ni remotamente prever que el desembarco de los ciclistas colombianos en las carreras europeas iba a ser masivo en la década siguiente y que después de unos años de ausencia iba a llegar para quedarse ya en el siglo XXI. Hubo que esperar hasta el Tour de Francia de 1983 para ver a un equipo de Colombia en las carreteras francesas, codeándose con la élite europea que los miraba desde las alturas y no sin cierto recelo; aquellos pequeños y morenos corredores eran algo muy diferente a lo que estaban acostumbrados en el pelotón de aquellos años. El director de aquella aventura fue el malogrado conquense Luis Ocaña y aunque Patrocinio Jiménez brilló en algunas etapas montañosas e incluso llevó el jersey de puntos rojos, el proyecto no acabó de cuajar del todo. El año siguiente las cosas iban a cambiar.

“Lucho” Herrera imponiéndose en Alpe d´Huez.

Y aquel cambio iba a venir ligado a un nombre propio, Luis Alberto Herrera, “Lucho” para los amigos. Con apenas veintidós años hizo efectivo su debut en el Tour de Francia de 1984 en las filas del Colombia-Varta, la representación cafetera en aquella Grande Boucle. El resultado fue nada menos que un triunfo en Alpe d´Huez, las famosas veintiuna curvas que llevan a la gloria, el estadio más grande de Francia. Los enviados especiales de radio y televisión colombianos gritaban con fuerza en las líneas de llegada, algo que no gustó demasiado a sus homólogos europeos y al propio Tour de Francia, tan ordenados y correctos ellos, al igual que los corredores, nada acostumbrados a cambios repentinos. Una nación entera a los pies de un joven del departamento de Cundinamarca, para ser exactos de Fusagasugá, donde era el Jardinerito. En Colombia ya era conocido tras sus actuaciones en carreras tan prestigiosas en el país sudamericano como la Vuelta a Colombia o el Clásico RCN, sin embargo su presentación en sociedad dentro de la élite de este deporte fue en aquella ronda francesa dominada por otra parte por Laurent Fignon.

“Lucho” Herrera como ganador de la Vuelta a España de 1987.

Después de aquella inolvidable carta de presentación la carrera de Lucho fue en ascenso y llegó a ser temido por todos cuando la carretera miraba hacia el cielo. Un año después, en 1985, fueron dos los triunfos parciales en el Tour de Francia además de subir al podio en los Campos Elíseos de París como vencedor definitivo del Gran Premio de la Montaña, éxito que repitió dos años después. Pero sin duda su mayor hazaña se produjo en las carreteras españolas en 1987. Aquella Vuelta Ciclista a España tuvo su punto culminante en la etapa con final en los Lagos de Covadonga. La montaña asturiana fue el terreno propicio para la exhibición de Lucho; esto, unido a la retirada de Sean Kelly, dejó libre el camino de obstáculos al cafetero, que ganó su primera y única vuelta de tres semanas; también fue el primer ciclista de aquel país en obtener un triunfo de tal envergadura y, hasta la victoria de Nairo Quintana en el Giro de Italia de 2014, el único. La locura en su tierra, un gran campeón colombiano por delante de todos los grandes ases del pedal de la época.

Después de alcanzar su punto álgido con aquella victoria en la ronda española, Herrera cosechó más triunfos de prestigio como dos ediciones de la Dauphiné Liberé o victorias parciales tanto en el Giro de Italia como en la Vuelta a España, además de la clasificación de la montaña de ambas, hasta el año de su retirada en 1992. “Lucho” Herrera fue el máximo exponente de una generación única del ciclismo colombiano; un referente que tuvo a todo un país en vilo en la difícil década de los ochenta. Un ídolo que en la actualidad pasa por momentos delicados y qué mejor forma de rendir homenaje a su figura que recordando algunas de sus principales hazañas.

Escrito por:

@sincadenablog

1Comment
  • Mauricio mosquera
    Publicado a las 18:19h, 02 octubre Responder

    Excelente artículo, siempre se criticó de Lucho que por qué no dio el salto a equipos europeos. Unos dirán que eran muy arraigado a su tierra y que no se adaptaría a vivir en Europa; si bien es cierto que esto fue un motivo para mí la principal razón fue que el vio la forma en que cada vez más se recurría a sustancias dopantes y no quiso ser parte de eso, por eso siempre para mí será mi ídolo y la persona a quien le debo mi afición a este hermoso deporte.

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