Los nombres de la semana del 2 al 8 de abril

El nombre de Michael Goolaerts ha destacado, desgraciadamente, por encima de los nombres que han protagonizado una buena semana de ciclismo. El joven belga del equipo Vérandas-Crelan murió en el hospital de Lille el pasado domingo tras haber sufrido una parada cardiaca durante la disputa de la París-Roubaix. La noticia ha dejado consternada a la familia ciclista. Un fuerte abrazo para sus familiares, amigos y compañeros de equipo.

Esta tragedia eclipsó lo que había sido una edición histórica de la París-Roubaix. Histórica porque supone la primera victoria en esta carrera de Peter Sagan, un ciclista que ya forma parte de la historia. El eslovaco atacó a más de cincuenta kilómetros para la meta. Lo hizo al contraataque. Se movió tras un fuerte latigazo de Greg van Avermaet al que respondieron todos los favoritos. Acto seguido nadie reaccionó al movimiento de Sagan. Peter se unió en cabeza de carrera a Jelle Wallays y Silvan Dillier. Wallays, muy generoso durante toda la carrera, perdió contacto con Sagan a unos veinte kilómetros de meta, desfondado. Dillier consiguió mantenerse con Sagan hasta el final. Parecía que entre Sagan y Dillier acordaron colaborar y llegar juntos al velódromo. A los dos le venía bien el pacto. Sagan se sabía mucho más rápido al esprint. A Dillier le valía con ser segundo y, para ello, no había mejor estrategia que seguir a rueda de la estrella de Bora. Además existía la remota posibilidad de dar la sorpresa al esprint. Sagan venció confirmando su favoritismo. Dillier obtuvo un segundo puesto cuando nadie le esperaba; aprovechó su presencia en la fuga donde estuvo bien colocado y guardando fuerzas, dejándose ver lo justo. Los más activos de la fuga fueron Wallays y Marc Soler, otra de las sorpresas del día. Soler no se escondió nada y anduvo apretando en los tramos de pavés. Al final perdió contacto con la cabeza y terminó abandonando, pero dejó una muy buena actuación en esta París-Roubaix. A Quick-Step se le saltaron los empastes. Primero lo intentó Gilbert con un movimiento tan lejano como breve. Después Zdenek Stybar forzó al resto de favoritos pero, tras unos kilómetros de esfuerzo, fue neutralizado. Parecía que los hombres de Lefevere llevaban la iniciativa y controlaban la carrera pero el movimiento de Sagan les pilló con una cerveza Chimay en la mano. En el grupo perseguidor Niki Terpstra demostró tener piernas de sobra como para ganar pero con él había más enemigos que colaboradores para dar caza a Sagan. Al final, el holandés dio un navajazo a sus lánguidos compañeros de persecución y entró tercero en solitario. Van Avermaet, que estuvo muy reservón toda la carrera, resultó ser el lanzador perfecto de su archienemigo. Su buena punta de velocidad le hizo ser cuarto en meta. Otro que estuvo muy escondido fue Sep “Todo Me Pasa A Mí” Vanmarcke. No destacó ni en los tramos adoquinados, donde puede que sea el más fuerte del pelotón. Wout van Aert y Jasper Stuyven atacaron antes del momento Sagan pero fueron atrapados. Después, Van Aert tuvo una avería y Stuyven se mostró un peldaño por debajo de lo que la ocasión requería.

Sagan se impone a Dillier en el velódromo de Roubaix. Foto: www.brujulabike.com

Otros hombres que destacaron fueron; Tony Martin tiró kilómetros y kilómetros al frente del pelotón para irse al suelo junto a Kristoff cuando la carrera ya estaba casi decidida; Nils Politt consiguió un meritorio séptimo puesto cuando tampoco se le esperaba; Marcus Burghardt hizo un trabajo sobresaliente y fue clave para que Sagan lograra el triunfo. El campeón alemán controló la carrera completamente en los veinte o treinta kilómetros precedentes al ataque de Sagan; Taylor Phinney, un gran olvidado del pelotón, tuvo un papel importante en el grupo perseguidor. El estadounidense es una bestia de rodar cuando está en su mejor nivel; Mike Teunissen confirmó que con él hay corredor de futuro en las piedras; Jens Debusschere no le perdió la cara a la carrera. No quisiera terminar el bloque dedicado a la París-Roubaix sin hacer dos menciones especiales: la primera a Tanguy Turgis, francés de Vital Concept que, con tan solo diecinueve años, cruzó la meta en cuadragésimo segunda posición, ayudado en todo momento por su hermano Jimmy Turgis, del equipo Cofidis. La otra mención es para Evaldas Siskevicius, que decidió terminar a pesar de que aún le faltaban treinta kilómetros por recorrer cuando Sagan levantó los brazos en la meta. Cuando Siskevicius llegó al velódromo, no sin dificultades -pinchó y él mismo tuvo que cambiar la rueda- las puertas estaban cerradas y se las tuvieron que abrir. Aunque llegó fuera de control a una hora del vencedor, el lituano de Delko Marseille se dio el gusto de terminar la prueba y recibir los vítores de los espectadores que aún quedaban en las gradas. Bravo.

En Itzulia Primoz Roglic fue el dominador de principio a fin. Cosechó dos segundos puestos en las dos primeras etapas demostrando que es un ciclista tremendamente solvente en los muros. Agresivo, valiente y nada lento al esprint. En la crono llana arrasó y con su victoria demostró que no iban a poder con él en esta edición. Los últimos días, a pesar de no tener equipo, se defendió con gran facilidad de los ataques de Bahrain y, especialmente, de Movistar. Roglic es un ciclista muy interesante para vueltas de una semana y si se lo propone, por qué no, para las clásicas de las Ardenas. Julian Alaphilippe se apuntó los dos primeros parciales en duelo directo con Roglic. Pero con el paso de los días y la montaña se fue desinflando. Se compara a Julian con Valverde por su rápido final y su facilidad para las cotas, pero su debilidad para las generales hace que, más que una versión de Valverde, parezca una nueva versión de otro extraordinario ciclista como es Philippe Gilbert. Lo que está claro es que cada vez que se le ha presionado para que haga una buena general, ha terminado claudicando. Así que dejemos que el chico haga lo que sabe y disfrutemos de sus actuaciones en las “clásicas”. Mikel Landa se mostró como el escalador más solvente cuando la carretera iba más allá de la dureza corta e intensa de las cotas. Le penalizaron su menor explosividad -sobre todo el primer día- y sus limitaciones contra el crono. Aun así fue segundo en la general y metió en relativos problemas a Roglic el último día en la última subida. Nairo Quintana se ha dejado ver pero su estado de forma no es aún el idóneo, algo de lo que el mismo colombiano ya había avisado. Ion Izagirre concluyó tercero de la general pero estuvo por debajo de lo esperado en todos los terrenos. Podríamos incluso decir que su contrarreloj fue decepcionante, aunque a él le sientan mejor los perfiles más quebrados. Omar Fraile se llevó una etapa muy parecida a la que consiguió el año pasado en el Giro. Llegando en un grupo muy reducido y con un esprint más de fuerza que de velocidad. Su compañero de Astana Pello Bilbao también realizó una carrera más que digna y fue octavo en la general. Buena carrera de Emanuel Buchmann, cuarto final. Y espectacular también el rendimiento de Enric Mas. El de Quick-Step le preparó el terreno a la perfección a su compañero Alaphilippe el segundo día de competición y, por si fuera poco, logró una victoria espectacular en la etapa final con una subida tremenda a Usartza donde los favoritos apenas pudieron arañarle unos segundos. Muchas piernas las de este chico. La única llegada al esprint fue para Jay McCarthy que está teniendo un buen primer tercio de temporada. Se impuso en Valdegobía a Riabushenko, Kwiatkowski y Albasini. Es la segunda victoria de la temporada -y tercera de su carrera-, todas World Tour, de este australiano de Bora que únicamente tiene veinticinco años.

Alaphilippe y Roglic esprintan en la primera etapa de Itzulia. Foto: Javier Etxezarreta/ EFE

En la Klasika Amorebieta el tico Andrey Amador ganó fácil con la inestimable ayuda del que puede ser el hombre de lo que va de temporada, Alejandro Valverde. Allí el colombiano Wilmar Paredes fue tercero. El ciclista de Manzana Postobón está haciendo una campaña la mar de aseadita. Sus compañeros y compatriotas Sergio Andrés Higuita y Bernardo Suaza fueron noveno y décimo en una edición de Amorebieta con aroma a café. Otro colombiano, Carlos Betancur, afina su preparación de cara a las Ardenas y el Giro. Fue cuarto a rueda de Paredes.

Guillaume Martin se llevó el Circuito de Sarthe gracias a su victoria en la tercera etapa. El ciclismo francés tiene muchas esperanzas puestas en este joven escalador, cosa que tampoco es noticia ya que los franceses tienen una especial querencia a ver ganadores del Tour de Francia en cada chaval que es capaz de montarse en un triciclo. Allí también sonó el nombre del modesto Xandro Meurisse, belga de Wanty, mismo equipo que el de Martin. El británico Daniel McLay rompió el dominio francés con su triunfo al esprint en la jornada de clausura. En las etapas precedentes, Justin Jules y Marc Sarreau habían hecho patria imponiendo su velocidad a orillas del Loira.

Escrito por:

@AbdonRV

1Comment
  • Juan Manuel Padrón
    Publicado a las 09:36h, 12 abril Responder

    Abdón buenos días. Totalmente de acuerdo con los comentarios sobre Alaphilippe. Después de comprobar como se desinfló en Paris-Niza y la Itzulia, cuando todo pintaba muy bien, creo que se confirma que no es un vueltómano. No siquiera para carreras de una semana. Adiós a la esperanza de que se convirtiera en el nuevo “Ja-Ja”.

Escribe algo

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar