La Course by Le Tour de France: ASO abraza la innovación

El jueves 20 de julio el ciclismo femenino tiene una de sus citas más importantes del año, llega la cuarta edición La Course by Le Tour de France con formato innovador e importantes novedades.

Desde su primera edición, disputada el 27 de julio de 2014,  La Course by Le Tour de France ha sabido capitalizar las sinergías y exposición mediática que el gran evento ciclista del año genera, brindando un escenario extraordinario para que los equipos femeninos generen un valor mediático, que es difícilmente realizable en otros eventos del calendario internacional femenino.

Si bien es cierto que los pseudo-criterios (formato ofertado hasta el momento por La Course y La Madrid Challenge) ofrecen una eficiente manera de capitalizar las sinergías de Le Tour de France y cumplen una de las máximas del deporte, acercar el ciclismo a los grandes núcleos urbanos donde por ende más aficionados arroparán las cunetas y donde mayores serán los potenciales impactos de los patrocinadores, el ciclismo femenino instaba y ansiaba un nuevo modelo que permitiera a sus protagonistas demostrar las bondades, espectacularidad y potencial de un deporte que entiende La Course como una oportunidad clave para que el aficionado descubra lo emocionante que es el ciclismo femenino.

En definitiva capitalizar el sentimiento despertado en muchos aficionados durante la prueba en línea de Río 2016, calificada por muchos de excepcional y espectacular, acercando su espectacularidad y emoción, y aprovechar las inercias generadas para desterrarlo de una vez por todas del ostracismo mediático, en el que aún continúa anclado.

ASO escuchó tales demandas y anunció un nuevo formato para 2017, con una etapa mono-puerto de 67,5 kilómetros con final en el Col d’Izoard. Una apuesta, que no obstante, resultó decepcionante y poco ambiciosa para los principales agentes del ciclismo femenino, que anhelaban un recorrido más largo o idéntico al de la 18.ª etapa de Le Tour de France e idealizaban con el regreso de una prueba por etapas organizada por ASO.

Así pues, y tal y como comenzábamos nuestro dossier de la temporada 2017, el anunció dejaba una perspectiva escéptica y agridulce de la relación e implicación de ASO con el crecimiento y desarrollo del ciclismo femenino.

Dicen que el tiempo todo lo cura y poco a poco, con el paso de los meses ese sabor agridulce ha ido remitiendo. Conforme avanzaba la temporada ciclista hemos sido testigos de las dificultades de celebración de algunas carreras y del retroceso en el número de días de competición y pruebas (de los 199 días y 87 pruebas programadas hemos pasado a 162 y 76*), en especial en territorio francés, otrora epicentro del ciclismo femenino. Una dinámica, que unida a a la ruptura del Giro Rosa con los grandes puertos y la altitud, ha provocado que apenas hayamos tenido unas pocas jornadas de verdadera montaña en el calendario y donde solo una ha contado con televisión en directo, la 5.ª etapa de la Emakumeen XXX. Bira con final en Errentería y Jaizkibel como juez de la carrera.

De la decepción a la ilusión y esperanza. Así pues, el recorrido de La Course by Le Tour de France, patrocinada por Groupe FDJ (uno de los últimos patrocinadores del UCI World Tour en sumarse al ciclismo femenino, patrocinando tanto a pruebas como esta como al equipo FDJ – NouvelleAquitaine – Futuroscope), ha trocado en uno de los más exigentes y emocionantes del calendario (a pesar de sus solo 67,5 kilómetros) con la ascensión final al Col d’Izoard, de 14,1 kilómetros al 7,3% de pendiente media. Con final a 2361 metros, es una de las pocas jornadas del calendario femenino en alta-altitud, junto al algunas pruebas del calendario estadounidense, como el Amgen Tour of California.

Poco a poco ASO fue alimentando esa esperanza, con acciones elogiables y algunas que posiblemente pasaron en cierto modo desapercibidas, como la invitación a Mathilde Gros, una de las grandes promesas del ciclismo internacional, al corte de cinta la Liège-Bastogne-Liège. En vísperas de la histórica edición inaugural de la Liège-Bastogne-Liège Femmes, ASO sorprendió a propios y extraños anunciando una segunda jornada para La Course by le Tour 2017. Una segunda jornada, que se disputará el 22 de julio, bajo el innovador formato de persecución, en el mismo escenario que la contrarreloj individual de Marsella del Tour y reservada únicamente a las 20 primeras corredoras en alcanzar la cima del mítico Izoard.

 

Una apuesta innovadora que no recibió una apoyo homogéneo de los principales actores del pelotón internacional (apenas 5 de los 10 mejores equipos del ranking UCI acudieron a la conferencia) y que deja un aroma de decepción por la ausencia de consenso entre los principales actores y partes involucradas en el deporte.

Una prueba de persecución que se celebrará 45 minutos antes del inicio de la contrarreloj masculina, con salida por tanto a las 13:00 del 22 de julio de 2017 en Marsella bajo el mismo recorrido que la contrarreloj masculina de 22,5 kilómetros sobre bicicletas convencionales (sin cabras ni acoples) y por tanto con drafting permitido y las normas propias de una competición en línea de la disciplina de carretera. La cota de Notre Dame de la Garde, de 1,2 kilómetros de longitud al 9,5% de pendiente media marcará el devenir de una novedosa prueba donde la primera corredora en cruzar la línea de meta vencerá la competición.

BriançonIzoard y Marsella como testigos de la nueva apuesta de ASO por el ciclismo femenino. Desde aquí estamos ilusionados ante esta nueva competición, y ambicionamos con más y mejores jornadas y escenarios para el ciclismo femenino.

Escrito por:
Diego Martín
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