José Ángel “Guaje” Arenas – El ciclismo desde dentro (Parte 2)

Repasada su trayectoria profesional, continúa nuestra charla con el “Guaje”. Ataviado con su cazadora de Movistar, nos habla de su actual equipo mientras pide su segundo café de la tarde. El equipo telefónico da mucha importancia a crear un grupo unido y con los roles bien definidos: “Los equipos hay que formarlos. El director tiene que tener un auxiliar de confianza, que luego va cogiendo otros auxiliares y se tiene que formar un buen grupo. Hay gente que rota mucho, porque no encajan, porque no comparten la manera de trabajar… Ser un grupo, una familia, no lo consigue el director o el manager, son los técnicos y los propios ciclistas. El director es el jefe, tiene que llegar a dar órdenes o a echar la bronca. Cuando se va el gato, hacemos fiesta de ratones, ahí es donde se hace grupo”. Esta es la clave con la que el equipo navarro ha conseguido proclamarse mejor equipo del mundo de manera consecutiva durante los tres últimos años, pese a estar “en desventaja en cuanto a presupuesto con respecto a otros grandes conjuntos del WorldTour”. Ese triunfo global es muy celebrado por todos, “fue muy emotivo cuando nos regalaron la réplica del trofeo del WorldTour a cada uno de los miembros del equipo”, pero, no es el objetivo principal, pues “el equipo no corre pensando en ganar el WorldTour, si no cumplir los objetivos de cada carrera. Una cosa lleva a la otra”.

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Réplica del premio al mejor equipo WorldTour 2015

Una figura fundamental para José Ángel es el capitán en carrera, un puesto que la estructura de Echávarri y Unzúe ha tenido siempre. Tocará buscar un sucesor al gran Pablo Lastras. “El capitán, como se reconoce a Pablo, es el capitán dentro y fuera. Pablo manda en el equipo hasta en la mesa cuando están comiendo. Y no manda Valverde ni Nairo, manda Pablo. Y lo bueno es que el equipo lo sigue, porque lo que dice lo dice con convicción y tiene una manera de decirlo que lo entiende todo el mundo. A Pablo lo vamos a echar mucho en falta, el carácter que tiene. No sé si volverá al equipo como director, porque su pasión para el futuro sería formar chavales y cuidar la base”. Pero dentro de la plantilla ya se estaba preparando en la recámara un nuevo capitán: “Llevamos muchos formando a uno que va a ser, que ya es, muy buen líder del grupo, como es Imanol Erviti. Imanol es discípulo de Txente, de Arrieta, de Iván Gutiérrez y de Lastras. Con el carácter que tiene, es el que va a gobernar el barco, y llevamos preparándolo para ello desde que llegó a profesionales”.

Más allá del capitán, en la escuadra navarra hay un corredor bandera, el inigualable Alejandro Valverde. “Ya nos puede durar… No hay ciclista como él”. El “Bala” disputará en 2016 carreras novedosas para él. “Este año va a hacer lo que nunca hizo. Va a ir a Strade Bianche, que es impresionante y le gusta mucho. Probará en Flandes. Hará Tirreno y Giro. Y luego se va a meter al Tour. Yo ya decía en la concentración, que, conociendo a Valverde, te va a competir igual en cualquier carrera, aunque Nairo vaya de jefe de filas”. Un calendario el del murciano que parece muy ambicioso, pero cargado de carreras duras y días de competición antes de los Juegos Olímpicos. “No sé cómo lleva lo de los JJOO. No lo veo obsesionado con eso. Claro que le hace ilusión, pero no lo veo todavía preocupado por eso. Si tiene alguna opción claro que irá por él. El Mundial, en cambio, este año no le viene nada bien”.

Sobre los fichajes, hablamos del regreso de Dani Moreno a la escuadra de Unzúe. El Guaje desmonta algunos de los rumores que dieron que hablar en el pasado 2015 “Está encantado con volver. En la concentración le veíamos muy feliz. Lo que se decía sobre que se iba de Katusha por problemas con Purito no es verdad. Son muy buenos amigos a día de hoy. Eran los amos del equipo. Si analizas el Lombardia de este año, Dani casi nos lo revienta y nos fastidia el título del WorldTour, teniendo ya compromiso con nosotros. Peleó hasta el final”.

En cuanto al resto del equipo, varios nombres van saliendo en la conversación. De Nairo Quintana nos cuenta que “es capaz de hacer exhibiciones como las que hacía José María Jiménez, pero tiene mentalidad y capacidades para ir a por las generales y tenemos que cuidarle”. Sobre Dáyer, su hermano, nos comenta que “se defiende espectacularmente en adoquines, es muy ratonero, pero claro, pesa muy poco y eso le penaliza”. Ventoso es otro de los corredores que tiene capacidades para correr bien en las duras clásicas de las piedras, “pero siempre está supeditado a sus líderes”, mientras que de Andrey Amador comenta que “es muy animal, capaz de todo”.

Entre las curiosidades sobre los ciclistas de la plantilla, nos dice que a Jasha Sutterlin “lo llamamos Manolo, para no confundirlo con Sutherland”. El australiano y estadounidense “tiene la doble nacionalidad, y habla español e incluso catalán porque vive en Girona”. También destaca los peculiares entrenamientos de Alex Dowsett, debido a la cultura ciclista especial que existe en el Reino Unido: “Quedé muy sorprendido. En Inglaterra hay muchísima afición. Además, tienen un sistema local de competición con muchísimas carreras. Alex Dowsett, estando en casa, corre todos los fines de semana. En Movistar, cuando acaba la competición, el ciclista coge su maleta y se va a casa. El equipamiento y la bicicleta se quedan con nosotros. Cada uno tiene en su material propio, no del equipo. Alex me llama muchas veces y me dice “oye Guaje, que necesitaba el casco de crono, que tengo una crono aquí en casa””.

Movistar es uno de los equipos con más influencia en el pelotón, así que preguntamos cuál es el punto de vista del Guaje con respecto a la polémica surgida, nuevamente, entre UCI y ASO. “A nivel deportivo a nosotros no nos implica para nada, como trabajadores y ciclistas. A nivel de jefes y de la asociación internacional de equipos sí que se está peleando. Al final para nosotros no significa nada, porque si ASO dice que se sale del WT, nosotros tenemos que ir a sus carreras igualmente. EL Tour es la mejor carrera del mundo, y, si quieres ir al Tour, tienes que correr todas las carreras de ASO. ¿Qué más da que la UCI te ponga otra carrera en las mismas fechas que las de ASO? Tú divides el equipo en 2 o en 3 y vas a todos y cumples contratos y convenios con todas las partes. A nosotros lo único que nos puede afectar es, que si coinciden dos carreras de ASO y UCI, lleves a los líderes a una y el otro se te mosquee. Pero eso está claro, lo que vas a rentabilizar en el Tour en publicidad es cien veces más que en cualquier otra carrera. Hace cinco o seis años ya hubo la misma pelea. ASO sacó sus carreras del ProTour. Aquella París-Niza se hizo con comisarios franceses en lugar de comisarios UCI. Eso el espectador no lo nota”.

En los doce años que José Ángel lleva como masajista de Movistar, ha habido momentos de gran emoción. Entre los más felices, por inesperados, recuerda el día que Óscar Pereiro se vestía de amarillo en Montélimar. El Guaje estuvo al lado del gallego desde que cruzó la meta “esperando los minutos, que eran interminables. Aquel día fue una cosa inesperada. Salimos de Pirineos con el equipo destrozado, sin opciones de nada, un par de retirados… Aquel día hacía un calor, una canícula… Nos metieron en zona de meta, al lado del pódium, debajo de una especie de sombrilla, en una tarima de madera. Estábamos Echávarri, Pereiro y yo; y la prensa estaba como a unos dos metros. ¡Nos tiraban los teléfonos! “¡Estamos en directo!” y nos lanzaban el móvil. Y nosotros esperando… mirando el cronómetro. Fue muy emocionante, de los momentos más raros e inesperados que he vivido. Una escapada que te coge 20 minutos. Veíamos que no reaccionaba nadie. Pero, aun así, hasta que no llegaron a meta, que ya Pereiro estaba cambiado y lo llevaron al pódium, no respiramos tranquilos”. Ese día el Guaje se llevó un buen recuerdo de aquel pódium: “El león de ese día lo tengo yo en casa”. La previa de aquella etapa no hacía sospechar en aquella machada, aunque Pereiro daba síntomas de estar enchufado: “Recuerdo la reunión previa, aquello parecía un funeral. “A ver cómo nos arreglamos, a ver qué hacemos”. A Pereiro hay que conocerlo, es un artista. Había que verlo aquel día antes de la salida de esa etapa. Mientras todos estaban tristes, él estaba súper animado. Decía “tranquilos chavales, que esto va para arriba”. Y así fue, todo para arriba. Entre Zandio y él consiguieron salvar el Tour, y de qué manera”.

Desgraciadamente, también le ha tocado asistir a momentos muy duros. “En el Giro de 2011, cuando hicimos el vídeo con el equipo de Informe Robinson, en el día de descanso cerca de Venecia, fue cuando falleció Xavi Tondo en Sierra Nevada. Nos pilló a todos allí. Un golpe terrible”. Cinco años antes, el equipo ya había sufrido una dura tragedia: “Cuando me levanto un domingo y veo lo de Isaac Gálvez, que era yo masajista suyo”. Otras veces le ha tocado vivir aún más de cerca la parte más dura del ciclismo, como en la caída de Mauricio Soler en Suiza. “Ahí tienes que actuar de unas maneras muy difíciles, tienes que ser actor y psicólogo. Estás en la meta, con el autobús, no sabes nada y empiezas a ver que te están rodeando, que todos te miran, llega la prensa… Te empiezan a preguntar, tú empiezas a olerte que algo va mal, te metes en el bus, empiezas a tirar de emisoras y de teléfonos, hasta que te enteras de todo. La familia al primero que llaman es al del autobús. Todos los familiares de los corredores que tengo tienen mi teléfono particular y el del trabajo. A ver cómo toreas cuando un director te está diciendo que está vivo, y otro director te está diciendo que está muerto. Tienes que hacerte el tonto, decir a la prensa que no sabes nada, solo que lo trasladaron a un hospital…”.

A lo largo de su dilatada carrera, el “Guaje” ha conseguido mantener buena relación con casi todos los corredores que han pasado por sus manos, pero, si de alguien se siente orgulloso, es de su paisano “Chechu” Rubiera. José Ángel está muy “satisfecho de la apuesta que hicimos por Chechu Rubiera, cuando lo pasamos de aficionados a Artiach. Cuando fichan a Roberto Heras para US Postal, yo no me canso de decir que el bueno ahí era Chechu, y coge y gana la etapa reina del Giro, y ahí que lo fichamos. Yo estoy muy contento, porque salió de casa, era como de la familia”. Como anécdota, José Arenas, su hijo, nos comenta que, en una carrera de juveniles, fue a pedirle un autógrafo y Chechu no se lo quería firmar porque era de la familia; no consiguió que le firmara hasta que le dijo que el autógrafo no era para él.

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El “Guaje” en su época de masajista de Lance Armstrong

Cuando le preguntamos sobre qué corredor le ha impresionado más, no lo duda ni un momento, Lance Armstrong, con el que compartió tres años en US Postal. ”Cuando conozco a Lance, ya tenía pelo, formación muscular… No acababa ni una carrera. En la 1ª etapa de Paris-Niza, se retiró en el avituallamiento, y lo tuve que meter en el autobús de Banesto. Lloraba como un niño. Estaba allí Echávarri que se portó muy bien con él. Se fue para casa, volvió para una vuelta en Luxemburgo y la ganó, Y ahí empezó a cambiar. Se había ido a casa a machacarse a entrenar”. La obsesión del tejano por los entrenamientos llevó al Guaje a hacer horas extra: “Donde iba Lance, iba yo. Y tuve que decirle al director “oye, que yo tengo casa y familia”. Todo el día concentrado en los Pirineos. Se machacaba, no paraba. Bicicleta, piscina, bicicleta, piscina… Era un tipo duro, muy duro, en todos los aspectos”.

La relación con Lance da lugar a muchas anécdotas que el Guaje nos confiesa de aquella época. Desde su llegada a Estados Unidos, sin saber ni una palabra de inglés, pudo conocer de primera mano la personalidad del tejano. “El primer día que llegué a Estados Unidos ya me enganché con él, nada más llegar. Estábamos en un hotel como del lejano Oeste. Yo estaba fumando, en el patio. Y de repente oigo alguien gritando “¡Eh, oye, no fumes!” Y veo que era Lance, y le digo, “baja para acá”. Tuve una buena bronca grande con él. Allí están acostumbrados a que mandan ellos. Pero los auxiliares españoles mandamos nosotros. Tiene que haber jerarquías. Tú en la carretera vas a hacer tu trabajo, yo en el mío voy a hacer el mío. Tú no me digas a mí, ciclista, lo que yo tengo que hacer como auxiliar. Aquí mandamos nosotros, en la carretera mandan los ciclistas. Armstrong pensaba que era el amo del equipo, pero nosotros no nos dejábamos”. Más simpática es otra anécdota que nos cuenta de aquellos primeros días en suelo americano: “Un día estábamos en El Escondido, en un centro comercial de esos gigantes que hay allí. Me llama Lance y me dice “¿vienes conmigo? Voy jugar al golf”. Le digo “no sé jugar” y me dice “no, no, es para que me lleves el carro”. Casi me lo cargo”. Otra fuente de anécdotas eran las parejas de Lance en aquellos años: “Sheryl Crow vino al último Tour, estaban todo el día juntos en todos los hoteles. Ahí iba ella en el autobús con la guitarra. Me acuerdo un control en Hautacam, que ganó Valverde por delante de Mancebo y él. Y en el control estábamos Mancebo, Valverde, Txente, Lance y la “Sheryl” con la guitarra”.

El carácter de Armstrong infundía respeto entre compañeros y staff. “Un día hicimos un motín de cara a una Volta a Catalunya. Nos amotinamos los auxiliares, y los dos españoles cogimos la maleta y nos fuimos de la carrera. Cuando llegué a casa, el teléfono sonando. Eran Hincapie y Lance. Hablaba Hincapie traduciendo lo que gritaba Lance por detrás. Nos dice Lance: “o venís o el equipo no sale”. Es muy raro ver a un ciclista salir a defender a los auxiliares. Volvimos, claro. Aquello acabó con Johnny Weltz fuera del equipo”.

Sobre el doping el Guaje se muestra muy claro, y dolido con la persecución mediática sufrida por el ciclismo. Defiende la máxima limpieza que existe actualmente, y se pone muy serio al hablar del asunto: “Nosotros no somos los inductores del dopaje, como la gente pinta siempre al ciclismo. Somos los que más luchamos contra el dopaje. Sácame cantidad de controles en profesionales y cuántos positivos hay. De 34 mil controles, te salen cuatro o cinco positivos. Yo fui ciclista hace 30 años. En mi época ya había controles, y muy duros. Lo que hay ahora es muchísimo más: pasaporte biológico, seguimiento Adams, etc. Lo que hacías en el día a día en mis tiempos… llegaban los listos de turno y te decían: “yo tomo estas vitaminas, yo tomo estas otras”, y tú las tomabas, no estaban prohibidas. Los malos van por delante de los buenos siempre. Decían: “no puedes tener más de 50% de hematocrito en sangre” y claro, decías, “yo tengo 46, pues hasta 50 voy a tener, está permitido”. Nadie me decía que no usase EPO, por ejemplo. Luego llegó un momento en que se dijo: todo lo artificial fuera, tolerancia cero. Y apostamos por la tolerancia cero. Estoy de acuerdo con que se busque la máxima transparencia y control y así lo hacemos en el equipo. El problema es que la presunción de inocencia nunca existe”.

Entre las diferencias de sus comienzos a la actualidad, hay algo que ha cambiado para peor en su opinión: “Hay una cosa que no soporto del ciclismo actual, que es llegar a una carrera y que la gente no pueda llegar a nosotros. Las dobles vallas, la protección, lo odio. Se pasó de ser accesible a un cerramiento total. Se confundieron los términos. Se empieza a cerrar todo cuando, por circunstancias ajenas al ciclismo, algunos corredores empiezan a tener guardaespaldas, gente de seguridad. Yo viví la experiencia de estar en una Vuelta a España y venir un policía nacional y decirte: “mira, estos compañeros os van a acompañar en la salida y en la meta, porque sois equipo americano y estáis bajo amenaza por no sé qué”. Armstrong, desde el primer día que yo lo conozco, ya iba blindado. Contratábamos a un masajista belga, cuya profesión habitual era la de policía. Pedía sus permisos, y venía con nosotros con su placa colgada de policía. Así se empieza a cerrar todo, y no dejas que la gente se acerque. Eso para mí, fue un error. Así das la sensación de que tienes algo que esconder, y le hace mucho daño al ciclismo. Nosotros, en Movistar, hacemos los sorteos para que algún aficionado pueda pasar el día con nosotros, con el equipo. Y no se esconde nada. Que vean todo lo que hacemos es muy positivo para nuestro deporte”.

Durante aquella tarde lluviosa del mes de enero asturiano, aprendimos, de mano de los Arenas, mucho de lo que se vive al otro lado del ciclismo, lo que no se ve. Una fantástica charla apasionada, constructiva y divertida sobre la que podríamos seguir llenando líneas en el papel. Una entrevista posible gracias a Laura Cabrera, a la que es obligado agradecer su amistad y ayuda, y a José Arenas, hijo, que aportó también su parte en la conversación con su experiencia como ciclista en todas las categorías amateur. Anochece, agradecemos a José Ángel las horas dedicadas a contarnos su trabajo y su visión del deporte que tanto nos gusta, y nos subimos al tren de vuelta a casa pensando, con la envidia sana de quien amaría conocer todo aquello desde dentro, en lo que el “Guaje” ha tenido la suerte de vivir en treinta años de profesión.

 Entrevistado:
Jose Ángel Arenas

Entrevistador:
@VictorGavito

2 comentarios
  • Carrick on suire
    Publicado a las 16:04h, 24 enero Responder

    Excepcional entrevista. Mejor todavía que la primera entrega. Multitud de detalles para ayudarnos a entender cómo es por dentro el ciclismo profesional y quien es quién y cómo es quién en ese mundo

  • Carrick on suire
    Publicado a las 16:12h, 24 enero Responder

    Particularmente coincido bastante con el en su visión sobre el dopaje. Porque lo ve desde dentro y no desde fuera del ciclismo. Análisis, los hechos desde fuera, que por desgracia han tenido más predicamento en el mundo del ciclismo que los propios de este deporte. Dejarse juzgar por otros que precisamente……tenían mucho que callar.

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