Ganas, Sudor y Sangre.

Cuando al deseo de lograr más de lo que se tiene, lo gana la razón, pero no el corazón, hay que tener mucho cuidado de no gastar más de lo que tu cuerpo puede dar (Yates, Porte, Mollema).

Esto se puede aplicar perfectamente a lo sucedido en el día de hoy. El Astana colocó a Alexey Lutsenko en fuga, luego cinco hombres intentaron armar la emboscada, pero el paquete quiso dejarla fraguar, aun así siempre estuvieron tirando y tratando de mermar a sus rivales, preparando un posible ataque de Fabio Aru. En este esfuerzo estaban comprometidos Vincenzo Niballi, Diego Rosa, Luis León Sánchez , Jakob Fulsgang y Tanel Kangert.

El ataque se lanzó en una bajada casi suicida, agudizada por la lluvia. Era Romain Bardet, junto a su escudero Mickael Cherel, quienes realizaron el ataque que finalmente constituyó la victoria, beneficiado hasta cierto punto por las caídas de Mollema y Fromme.

El último ascenso comenzó marcado por un Astana, que seguía marcando ritmo, lo cual parecía ser el preámbulo de un ataque de su líder, el cual, por los antecedentes parecía ser contundente e inminente. No se hizo tarde para que el hombre de las mil caras mostrara sus fichas, con esto se lanzó, pero no dejó de ser mas de un puñado de metros lo que logró ganar, fue controlado rápidamente. Mientras un fenomenal Yates, que en las etapas anteriores se había demostrado superior sobre sus rivales en la lucha por el podio, luchaba por no perder la cola del grupo. Mollema llevaba su propio calvario afectado por la caída, luchando por encontrar un ritmo que le garantizara minimizar sus pérdidas, por un momento pareciera que encontró la rueda salvadora de un siempre entregado Jarlison Pantano, pero su crisis siguió hasta el perder 4’26” al final, llevándole a caer del segundo puesto hasta el décimo puesto de la general, ahora a 7’42” de Froome,

Por su parte, Richie Porte lo intentó, lanzó un feroz ataque el cual fue contestado por un aguerrido Quintana, fueron prontamente neutralizados, mientras Froome vivía su propio calvario, con sus heridas de guerra visibles en su maillot, siempre escoltado por un fiel Wouter Poels, y con él Mikel Landa y Sergio Henao, dedicándose a minimizar perdidas.

Vino el gran ataque del Bala, lo cual sacó de rueda a los Sky y a Porte, quien pareciera el más fuerte hasta ese momento, que al final ve cómo su podio se aleja.

La escuadra telefónica logró sacar un excelente resultado teniendo en cuenta que Nairo, el cual ha reconocido que: “las piernas no dan”, entró al podio y tiene a tiro de “As” nuevamente un segundo cajón del podio.

Queda pues todo abierto para una lucha a muerte entre Bardet, Quintana, Yates, y Porte, dos cajones para cuatro guerreros separados apenas por 2’06”, ¡Hagan sus apuestas!

Escrito por:
@jucegos

Sin comentarios

Escribe algo

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar