Entrevista a Bicicletas Palmira

Desde Zaragoza, hemos tenido conocimiento de la creación de un proyecto interesante e innovador, en el mundo del ciclismo en su vertiente más urbana.

Un proyecto tras el que se encuentra el taller-tienda Ciclofactoría. Negocio creado hace tres años por dos ciclistas enamorados de las bicis y capaces de arreglar cualquier montura que llegue a sus manos.

Hemos tenido a bien hablar con ellos y que nos cuenten su proyecto, una iniciativa bonita e inspiradora.

– Presentadnos en qué consiste Bicicletas Palmira, ¿De dónde nace la idea y en qué consiste?
Bicicletas Palmira nace de la necesidad de darle una segunda vida a esas bicicletas que están cogiendo polvo y óxido en rincones, patios traseros y trasteros. Muchas veces por pereza, otras por el elevado coste que supone reparar estas bicis antiguas y destartaladas, que acaban siendo olvidadas en un rincón para siempre. Nosotros decidimos crear esta marca para animar a la gente a rescatar del olvido las bicicletas que ya no usan, para poder darles una segunda vida de una forma diferente.

Nosotros recibimos estas bicicletas en forma de donación y las despiezamos por completo. Para las Palmira reutilizamos el cuadro, la horquilla y el juego de dirección. El resto de componentes, si están en buen estado, los guardamos y sirven para reparar otras bicicletas que entran a nuestro taller de Ciclofactoría. Estos cuadros y horquillas que han sido reciclados, los reacondicionamos, los pintamos, y los montamos con componentes nuevos. Es un proceso artesano, que no tiene nada que ver con los procesos de fabricación de bicicletas en serie.

– ¿Qué requisitos debe reunir un cuadro de los que os dan para convertirse en una bicicleta Palmira?
De momento hemos sacado al mercado dos modelos de Palmira: el Classic, en su versión de barra alta y barra baja, y el Commuter. Para estos dos modelos reciclamos las típicas bicicletas de paseo y/o carretera de hasta los años 80. Es decir, cuadros de acero, con ruedas de 650 y 700c.
Acabamos de empezar y seguro que conforme vaya avanzando el proyecto irán saliendo nuevos modelos para dar salida a otro tipo de bicicletas, como las de ruedas de 24” o las BTT.

– ¿Cómo elegís los componentes para cada una de ellas?
Crear bicicletas estandarizadas a partir de cuadros diferentes es algo complejo, por los diferentes tipos de rosca que existen y las geometrías de cada cuadro, que permiten un grosor de neumático u otro, o diferentes longitudes de tiro del puente de freno.
Gracias a la experiencia de estos últimos 4 años reparando, restaurando y reciclando todo tipo de bicicletas en nuestro taller, hemos conseguido un aprendizaje de compatibilidades y componentes que nos han permitido crear las bicicletas estandarizadas que buscábamos. Esto es muy importante: que todas las Palmira, según sus diferentes modelos, vayan montadas igual. Así el cliente sabe lo que compra. Lo único que es característico de cada Palmira, y que la hace única y exclusiva, es el cuadro. Unas Palmira fueron en su día BH, otras Orbea, otras Peugeot… Cada una con sus tuberías y racores particulares.

– ¿Aceptáis encargos? ¿Hacéis envíos a otras partes de la península?

Siempre tenemos alguna Palmira montada, lista para llegar y comprar en nuestra tienda física de Ciclofactoría, pero la mayoría se hacen por encargo. Bien sea en Ciclofactoría, o por la web de Bicicletas Palmira, el cliente nos dice qué Palmira desea (Classic o Commuter), qué color, cuántas velocidades , qué talla, y nosotros se la montamos. Si justo tenemos un cuadro de esas características ya reciclado, en una semana la solemos tener lista. Pero siempre pedimos un mes de espera. Al ser un montaje tan artesanal y no disponer de un abastecimiento de cuadros constante, necesitamos en según que casos de esos 30 días para montarte la bici que elijas.

Vendemos las bicicletas Palmira con envìo a toda Europa.

-¿Hacéis alguna modificación a los cuadros?
No. Más alla de repasar roscas o agrandar agujeros de puente de freno en algunos casos, no modificamos nada de tuberías, geometrías ni reparamos soldaduras. También quitamos algunos sobrantes, como las pestañas para el cubreplatos que tienen muchos cuadros clásicos. Esas cosas las quitamos porque estorban, y no influyen en nada para el funcionamiento.
Si un cuadro no supera nuestro control de calidad porque tiene alguna rotura o doblez, no lo reciclamos para convertirlo en Palmira. Damos una garantía de 5 años en todos los cuadros y horquillas, así que nos tomamos muy enserio que estén en perfecto estado. Los picazos o diminutas abolladuras que no afectan en nada a la conducción sí que pasan nuestro control de calidad. Una vez pintados, quedan como nuevos todos los cuadros, y no sería lógico pretender reciclar solo cuadros que estén impolutos, casi sin usar.

– ¿Cómo distéis con la asociación de familiares de enfermos de Alzheimer (AFEDAZ) y por qué elegisteis su proyecto para donar ese 25% de beneficios de cada Palmira?
Hemos basado este proyecto en la donación de bicicletas en desuso por parte de gente desinteresada, por lo que nos parecía necesario dar algo a cambio. Son bicicletas que la gente ya no usa y quieren colaborar donándolas, por tanto buscamos la forma de devolver nosotros algo a cambio, pero con un impacto más global. Recientemente, la tía de uno de los dos socios murió tras seis años enfrentándose al Alzheimer, y eso nos hizo estar más sensibilizados con el problema. En AFEDAZ encontramos una asociación de familiares seria, con unos objetivos y compromiso claros, que trabajan duro para ofrecer unos servicios de atención, cuidados y apoyo de calidad, tanto a los enfermos como a sus familiares.

Palmira era el nombre de la abuela del otro socio, que por suerte no sufrió de Alzheimer. Las bicicletas antiguas no dejan de ser como nuestros mayores, que pueden rejuvenecer con algo de cariño y atención. Por tanto, donar una parte considerable de los beneficios a una causa como el Alzheimer es algo que forma parte de la lógica y filosofía de nuestra empresa.

– ¿En qué otros proyectos, solidarios o no, estáis involucrados?

En el pasado, antes de abrir la Ciclofactoría, participábamos en diferentes proyectos, centros y colectivos sociales, en talleres autogestionados de auto reparación de bicis (donde se aprende mucha mecánica), y en definitiva en el movimiento de la bicicleta de nuestra ciudad.
La libertad con la que ejercemos nuestro oficio es en sí misma un muestra de solidaridad en algunas ocasiones, y el hecho de reciclar todo lo que podemos nos permite tener muchos detalles con ciclistas que necesitan algo, que a nosotros no nos ha supuesto un gasto y que a ell@s les va a salvar de una buena.
Ahora mismo, a nivel particular colaboramos con uno de los proyectos más chulos que hay en Zaragoza. Se llama “En bici sin edad”, y lo han traído a Zaragoza nuestr@s amigos de La Ciclería, con ayuda del Ayuntamiento de la ciudad. Es tan sencillo como pasear en un triciclo adaptado con personas de la tercera edad. Laura Vergara es la coordinadora del proyecto y se encarga de poner en común a l@s voluntari@s que pedaleamos el triciclo, con los centros de día para personas mayores que hay en los barrios, que son los que invitan a l@s más mayores a subirse al triciclo y compartir un paseo por la ciudad, contar historias de sus tiempos mozos y hablar sobre la bici.
Utilizando la bicicleta como herramienta de revolución social ayudamos a sonreir a golpe de pedal!

– Contadnos alguna anécdota surgida al donaros alguna bici antigua.

Nosotros dejamos claro que solo convertimos en Palmiras bicicletas que están en desuso y que pueden pasar a mejor vida de esta forma. Si una bici vale más en su estado original que convirtiéndola en Palmira no tiene sentido reciclarla. Pero a veces, la gente no sabe lo que tiene y quiere donar su bici, aunque sea una auténtica joya. ¡Es raro convencerles de que no donen su bici y que la vendan en Wallapop si no se la quieren quedar!

– Contadnos vuestra visión del ciclismo hoy en día, de la bicicleta urbana y vuestra filosofía como marca- colectivo- tienda y negocio.

Por un lado, vemos como la infraestructura ciclista crece cada día en nuestras ciudades, lo cual es muy positivo, pero a veces da la sensación de que eso no es suficiente para que crezca el número de personas que usan la bicicleta como medio de transporte urbano. Parece que todavía hay que educar y sensibilizar más a la gente de que las ciudades han de ser un lugar de convivencia de todos los medios de transporte, y que un coche no te tiene por qué pitar si tú, como ciclista, vas utilizando un carril de la calzada. También sería muy interesante ver iniciativas, tanto de ayuntamientos como de empresas privadas, para incentivar a la gente a ir en bici al trabajo, por medio de ventajas laborales, fiscales, ayudas en el mantenimiento o incluso en la compra de una bicicleta, etc. No es algo descabellado y se hace ya en muchos países, como en nuestra vecina Francia.

– ¿Tenéis algún referente a la hora de inspiraros o donde queráis llegar?
La verdad es que la marca de Bicicletas Palmira ha nacido como consecuencia, casi lógica podríamos decir, de nuestra actividad principal, que es la reparación, restauración y reciclaje de todo tipo de bicicletas. Por tanto, no nos hemos puesto ninguna meta en forma de números y euros. Surgió la idea y la hemos llevado a cabo de una forma bastante “do it yourself”. Por soñar, nos encantaría que de aquí a un tiempo podamos ver nuestra ciudad llena de Palmiras, y que la gente las reconozca a la vista, por su colores característicos y componentes de calidad. El otro día vendimos una que se fue para Hendaya, ¡la primera que cruza nuestras fronteras!
Existe varios proyectos similares en diferentes lugares. Un ejemplo que conocimos de primera mano es SOSVELO, en Montreal, Quebec. Y otro que nos gusta mucho es de Holanda: Roezt Bikes. Reciclan bicis holandesas y las convierten en nuevas. Supimos de ellos una vez nos habíamos puesto a darle forma a nuestro proyecto y nos pareció muy interesante ver que hay gente que ha creado algo similar y crecido de la forma en la que han crecido ellos. Su manera de dar algo a cambio a la sociedad es contratando a personas en riesgo de exclusión o con necesidades especiales. De hecho otros buenos amigos del gremio llamados Recicleta empezaron su andadura con algo parecido allá por los años noventa!

Video de presentación del proyecto:

 

– Añadid lo que queráis y muchas gracias por atendernos y presentarnos un proyecto tan bonito e interesante.
Nos gustaría animar a la gente a visitar nuestra pagina web Bicicletas Palmira y conocer a fondo el proyecto y los diferentes modelos a la venta. Las bicicletas Palmira, a parte de ser especiales por el origen de cada una y su carácter solidario, son la bicicleta urbana ideal, por el diseño y la elección de sus componentes, fruto de nuestra experiencia en el sector.
Por último, muchas gracias a vosotros por haceros eco de nuestro proyecto y apoyarnos de esta forma. Es un placer aparecer en medios que nos gustan y nos representan. Nos volvemos locos leyendo vuestras guias y vuestras “previas”. Gracias a vosotros estamos aprendiendo un montón sobre el ciclismo de verdad. Estais haciendo un gran trabajo con la revista online y esperamos que salgais al papel algun día.
Salud y buen pedal!

Entrevista por:

@rickydrawback

Muchas gracias a la predisposición a atendernos a gente y proyectos de este tipo. Gente que hace grande el ciclismo en el día a día, porque lo aman y lo llevan dentro de ellos.

2 comentarios
  • Quico Gimeno
    Publicado a las 19:32h, 13 agosto Responder

    Con lo que me mola Road&Mud, y me flipa aún más que salga nuestra entrevista. Muchas gracias por el apoyo compañer@s!

    • Sergio R&M
      Publicado a las 21:33h, 13 agosto Responder

      Gracias Quico!! Nos encantan proyectos así!! Un abrazo.

Escribe algo

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar