Diferentes situaciones y diferentes protagonistas

La selección italiana se presenta en Ponferrada con una escuadra en la que predominan los escaladores teniendo en  Vicenzo Nibali y Fabio Aru sus principales bazas, pero no siempre la situación ha sido así.

La selección ciclista italiana es siempre un referente cuando llega la prueba en ruta de los Campeonatos del Mundo y este año no tiene porque ser diferente. Si analizamos el recorrido de la prueba de Ponferrada, vemos que quizás no exista una dureza suficiente para las aspiraciones de la azzurra y es posible que el equipo, al igual que otras selecciones como Colombia o incluso España, deba poner toda la carne en el asador para endurecer la carrera y eliminar a esos hombres rápidos de los cuales, si exceptuamos a Bennati, carece el bloque ciclista italiano en esta edición.

Sin embargo esta situación no siempre ha sido así, y en este caso vamos a recordar dos citas mundialistas en las que circuito y selección italiana iban paralelamente unidos. En primer lugar nos remontamos a la edición de 1992, en otra cita mundialista que se disputaba en España, en esta ocasión la localidad alicantina de Benidorm acogía la disputa del arco iris en un recorrido que contaba con el Alto de Finestrat a las afueras de la ciudad como única dificultad reseñable del circuito. Eran tiempos de dominio del navarro Miguel Induráin, venia de cosechar su primer doblete Giro-Tour, y todas las miradas se alzaban sobre su figura teniendo en cuenta además que la carrera se disputaba en su país. El propio corredor de Villava lo intentaba sin éxito a un par de vueltas del final como también hicieron lo propio corredores como Rominger, Jalabert o Leblanc pero el repecho no fue lo suficientemente selectivo y en meta se impuso en un efectivo sprint el siempre elegante italiano Gianni Bugno que conseguía su segundo arco iris consecutivo en un recorrido muy adecuado a sus características aunque bien es cierto que no fue nada fácil y tuvo que pelear mucho por esta victoria.

Mucho más fácil lo tuvo diez años después otro italiano, Mario Cipollini, para hacerse con la victoria en la prueba en ruta de los Campeonatos del Mundo. En aquella temporada 2002 los mundiales se disputaban en la localidad belga de Zolder y el trazado estaba diseñado a la medida de las aspiraciones de Italia y de Mario Cipollini. Un carrera decepcionante con un recorrido prácticamente plano donde apenas ningún valiente pudo intentar la aventura, ni siquiera un grupo más organizado, ya que el tren azul comandaba con mano de hierro el pelotón para que nadie se sintiera tentado por hacer ni el mas mínimo movimiento.

Oscar Freire buscaba en Zolder su tercer título con una buena selección y en ungran momento de forma pero poco pudo hacer ante esta arrolladora maquinaria italiana, por si fuera poco la gran mayoría de integrantes de la selección española se vieron involucrados en una caída masiva a tres kilómetros del final, lo que dejaba al cántabro con muy pocas opciones que acabaron por esfumarse con una avería mecánica en el ultimo kilometro. El himno italiano ya estaba preparado para sonar en el momento del embalaje final, en el que la potencia de los Scirea, Lombardi o Pettachi dejaba en bandeja el triunfo al Rey León y ante el cual McEwen o Zabel nada pudieron hacer.

Escrito por:
@SinCadenaBlog

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