Cuando el verde argyle vuelve a ser sinónimo de esperanza

Tras una aciaga temporada 2015 donde el conjunto verde argyle solo consiguió once victorias, dejando aún peores sensaciones en algunas de las pruebas donde compitieron, el equipo estadounidense Cannondale parece haber alcanzado un punto de inflexión, que podría ser el presagio del comienzo de una dinámica positiva.

Hace mucho, concretamente desde la edición de 2014 de La Vuelta Ciclista a España, que la escuadra verde argyle no llegaba a la jornada final de descanso de una Vuelta Grande con los nueve ciclistas de su alineación de partida. Cierto es que los resultados en este Giro d’Italia no les están acompañando (principalmente a su líder Rigoberto Urán quien en las pruebas contrarreloj ha sufrido sendas debacles, primero por una caída y después por un virus), pero el cambio en la dinámica del equipo es algo tangible.

El conjunto Cannondale está cuajando una sólida actuación en la Corsa Rosa, mostrando buenas sensaciones, siendo partícipes en las principales fugas de la carrera y dando sensación de frescura en esta pasada semana (algo importante de cara a estas últimas jornada de la ronda transalpina). Los jóvenes Moreno Moser, Joe Dombrowski Nathan Brown han dado un paso más hacia la madurez deportiva, dando presencia al equipo en las fugas y trabajando, cuando así lo han necesitado, para sus líderes.

mijitos

Al otro lado del charco, en el Amgen Tour of California, el conjunto estadounidense también parece haber alcanzado el punto de inflexión. De la mano del intangible Ben King, del combativo letón Toms Skujiņš, de Lawson Craddock y de un renacido Andrew Talansky, ejerciendo de gregario de lujo de Craddock. Con sus victorias, podios y, sobre todo, su espíritu combativo han vuelto a transmitir esa esperanza que parecían haber perdido durante un aciago año 2015.

“Tenemos que creer en nosotros mismos” 

decía Andrew Talansky en Valladolid tras su abandono en La Vuelta

Creer en sí mismos para liberar todo su potencial y volver a deleitarnos con espectaculares exhibiciones en equipo, como la realizada en aquel Critérium du Dauphine de 2014, del que tanto se sigue hablando en estas fechas.

Quizás sea mañana en la corta pero seguramente intensa 16ª etapa del Giro d’Italia, con un recorrido que guarda grandes similitudes con el de aquella etapa con final en Courchevel, donde la escuadra verde argyle vuelva a deleitarnos con una de esas grandes jornadas de ciclismo, donde los imposibles quedan fuera del diccionario ciclista, que quedan grabadas en la retina de los aficionados.

Escrito por:
Diego Martín

Imágenes: Slipstream  Sports / Pedal Strike

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