Blog Noel Martin – Siempre mirar hacia delante

Después de terminar la #VueltaZamora me surgieron varios pensamientos, que mientras veía a Mikel Landa sufriendo por la tv me recordaban a lo que tuve que pasar para simplemente terminar la etapa. Cuando veo al bueno de Mikel levantandose a toda prisa, con la ropa rota y el cuerpo magullado, sin saber si tiene algo o no, lo único que quiere es seguir en carrera para no perder sus opciones…y gracias a su equipo no las perdió, aunque por desgracia la caída le ha mermado en la segunda semana en la que no ha estado lo fino que le gustaría, cuando venía al Tour en el mejor momento de su vida.

Ese sentimiento de querer levantarse a toda costa, no sé por qué, pero le tenemos grabado a fuego la mayoría de los ciclistas. Yo, cuando me caí por el barranco, solo pensaba en subir y que la bici estuviera bien, para poder terminar la etapa. Luego ya habría tiempo de valorar, daños, lesiones, dolor…pero lo que quieres es terminar. Lo “bueno” de esos momentos es que con la adrenalina de la carrera, no te duele tanto como debería, estás en caliente como se dice, y luego en frío es cuando de verdad aparecen los golpes, hematomas…etc que son los que más molestan.

Yo llegué a meta, dolorido, sin poder ponerme de pie, sin saber que sería de mí, pero conseguí llegar. Y eso para mí supuso un golpe de moral que conseguí mantener durante el resto de la Vuelta, sabía que podría haberme hecho mucho daño, pero no quería pensar en eso, me centré en terminar, sufrir en carrera y mirar solo hacia delante. Olvidarme del dolor, de la caída, de los golpes…mirar al frente, y tratar de seguir la planificación que llevaba, en la que esta vuelta era un momento clave para llegar al 100% al mundial de Agosto, así que…

Esa noche fue muy larga. Me hicieron muchas pruebas, ecografías, radiografías, porque el golpe había sido fuerte y querían descartar todo, y yo por supuesto también. Una vez me dijeron que no tenía nada roto, casi que dejé de escuchar, mientras me decían que me recomendaban quedarme la noche en observación, yo ya estaba pensando en comer (como llevaba un rato haciendo, que me tuvieron desde las 8 hasta la 1 chupando una gasa mojada) y beber para tener energía en la etapa del día siguiente. Les dije al masajista que pidiese que me dejasen algo de cena (estaban terminando, ya que después de las etapas de Zamora se cena super tarde), me levanté y me fui para el hotel…después de un susto al levantarme, que me dio una bajada de tensión por estar tanto tiempo tumbado. Ahí aprovecharon para decirme que me tenía que quedar, pero yo les dije que lo que pasaba es que necesitaba glucosa jajaja que estaba hambriento, me senté un poco, volví a levantarme poco a poco y después ya me fui.

Dormir, dormí poco. Se me pasó la medicación para el dolor y me levante varias veces, pero ni me atrevía a quejarme, viendo como estaba mi compañero de habitación, Yegor, lleno de vendas y moviendose sin poder pegar ojo. O como tenía que estar mi compañero Mauro que se rompió la muñeca y el radio…que no os dije nada pero mis dos compañeros se cayeron también, y no tuvieron tanta suerte como yo. Pero por la mañana me levanté con ganas de montarme en bici, y eso como en la mayoría de cosas de esta vida, es la clave.

Me di una vuelta en el hotel y vi que no me dolía más que en la cama. Por tanto, para estar tumbado, lamentandome por lo que me había pasado, pensando que no iba a poder llegar al mundial como quería, que la caída había podido conmigo…decidí sufrir, pero en la bici. Y así salí en la etapa, con cautela porque tampoco iba a hacer locuras y si me veía muy mal me iba a bajar, pero ya me iba a encargar yo de no verme así… pasaron los km y sufriendo, coronando los repechos el último, conseguía no quedarme del pelotón. Empezó a llover y dije si podía pasar algo más, todas las heridas reblandecidas y picando, pero bueno, el agua es para todos. Lo que me dio miedo fue algun trozo de bajada ya que no podía frenar bien ni agacharme mucho…así que me toco remontar entre coches varias veces, encima discutiendo con el juez, que me acabó multando por abrigo prolongado, cuando el día anterior me caí por no hacer parar al neutro y el mismo ir por la trazada limpia de la curva.

De ahí a meta, sufrimiento, pero pensamientos positivos, pensando que cada km era una pequeña victoria. Y entrar en control una alegría inmensa…algo amenzado cuando pinché en el penultimo puerto, y gracias a un corredor que venía en el coche escoba pude seguir en carrera. Y terminando así salí en la última etapa con mucha más ilusión aún, sabiendo que iba a sufrir también, pero confiaba en que el estado de forma estaba ahí. Salimos rápido peleando por metas volantes, yo decido guardar mucho, tras pasar Zamora estar bien colocado para evitar cortes y caidas, y en la subida empezar delante para entrar entre los últimos que queden delante…y así fue. Coroné el 35 y creo que los mismos nos quedamos delante, sufriendo como un perro, con varios momentos en los que pensé en abrirme “si hoy no voy a ganar, que hago aquí” pensaba, pero lo cambié por “ya que he llegado hasta aquí…a morir”. Llegamos el selecto grupo, y sin querer arriesgar al sprint, me tragué todo el aire los últimos km, y acabé decimo…y feliz!!

Un saludo.

2 comentarios
  • Mayte
    Publicado a las 15:00h, 24 julio Responder

    Qué orgullosa de ti y de tu fortaleza mental y física!!😘😘😘

  • Gigo
    Publicado a las 23:03h, 24 julio Responder

    Grande noelo!

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