Entrevista con Ángel Madrazo

Ángel Madrazo es uno de esos guerreros del pelotón que nunca da una escapada por perdida. Mucho más tranquilo en estos inicios de temporada tras su victoria de etapa en la Estrella de Besseges, el corredor cántabro nos recibe con su gran simpatía en el hotel en el que se aloja el conjunto Caja Rural-Seguros RGA en Elorrio, poco después de finalizar la primera etapa de la Vuelta al País Vasco.

madrazo

– ¿Qué queda en la actualidad de aquel Ángel Madrazo que pasó a profesionales con Matxin en el 2008, después de varias victorias de renombre en el campo amateur (Vuelta al Goierri, Circuito Montañés)?

Como corredor sigo teniendo una actitud valiente, intentándolo en cada carrera durante todo el año y sacando el máximo provecho de cada una de ellas.

– ¿Qué recuerdas de tu llegada a la formación de Eusebio Unzue, Caisse d Epargne por aquel entonces? ¿ Cómo vive un joven ciclista compartir equipo con algunos de los mejores ciclistas del panorama mundial como Alejandro Valverde o Joaquim Rodríguez?

Primeramente te tienes que hacer por adaptarte lo más rápido posible, ya que pasas de ser un líder en la categoría amateur, a ser uno más y encima en uno de los mejores equipos del mundo.

– Desde el sillín de un corredor combativo como tú, que siempre estas buscando la fuga de la jornada, ¿cómo se observa el ciclismo actual, siempre tan controlado? ¿crees que mejoraría el espectáculo la reducción de ciclistas alineados por carrera?

Por ejemplo he corrido pruebas como el Tour de los Fiordos en Noruega, habiendo seis ciclistas por equipo y son evidentemente más divertidas, pero tampoco deben ser necesariamente etapas largas. Hoy por ejemplo (primera etapa de País Vasco) habiendo 150 kilómetros de recorrido y 3000 metros de desnivel, si le metes seis ciclistas por equipo se pueden ver mejores etapas y más divertidas

– Volviendo otra vez a tu etapa en Caisse d’Epargne o Movistar, ¿qué significó para ti el abandonar esa estructura en la temporada 2013?

Lo primero de todo, estoy muy agradecido a ellos, ya que he aprendido mucho allí, tanto valores como persona como en términos de labor de equipo, así que por supuesto no tengo ningún rencor, más bien todo lo contrario, solo puedo decir cosas buenas.

– Precisamente corriendo en Movistar y aquí en País Vasco en la temporada 2011, después de una gran actuación en el Gp Induráin, sufres una caída bajando el puerto de Elosua y acabas en el hospital de Zumárraga después de algunos mareos. ¿Qué recuerdo te queda de aquel desafortunado día?

Aquel año llegaba muy bien al País Vasco, venia de hacer una gran actuación en el Induráin, y las sensaciones eran como he dicho muy buenas. Pero estas cosas pasan, esta caída fue un mal recuerdo y de todo se aprende.

– Aunque ya se te había visto como protagonista en muchas carreras, te destapas con un magnifico Tour de Gran Bretaña en 2013, casi todos los días en fuga y como premio la clasificación de la montaña.

Lo que más recuerdo de esa carrera es que fue la última vestido con el maillot de Movistar. Para mi aquello de alguna forma fue un bajón teniendo en cuenta que llevaba cinco años, con todo lo que eso supone, pero de otra parte sentía que debía de darlo todo por aquel maillot así que salía a muerte en aquellas últimas carreras.

Angel-Madrazo

– Temporada 2014, llegas a Caja Rural. ¿Cómo experimentas un cambio de ese calibre?, pasar de un World Tour a una escuadra continental con todo lo que ello conlleva ¿desde dentro hay muchas diferencias?

Como equipo es otra filosofía, en Movistar no vale tanto ganar un maillot de la montaña o de unos sprints especiales, es más trabajar para un líder de cara a una clasificación general o conseguir una victoria de etapa. Sin embargo, aquí a los premios pequeños se les da mucho más valor y un triunfo no es uno más, sino que se le valora con más importancia. No obstante, cualquiera de los corredores que estamos aquí podríamos estar en un equipo World Tour, siempre estamos peleando junto a los ciclistas de esta categoría cuando disputamos estas pruebas.

– El año pasado llega en Ordizia tu primera victoria en profesionales, algo por lo que llevabas luchando mucho tiempo y por fin conseguiste.

La sensación de aquello fue muy buena, llevaba trabajando muchos años y por fin llegó el día. Por fin pude levantar los brazos, al día siguiente tenia agujetas después de tanto tiempo sin levantarlos (risas). Lo primero que se me pasó por la cabeza fue mi mujer y mi hijo, ya que ellos son mi máxima fuerza en el día a día

– Y esta temporada no ha podido empezar mejor para ti con el triunfo de etapa en la Estrella de Besseges, cogiste la escapada buena y luego supiste rematar. Además, tengo entendido que no tenias muchas ganas de correrla.

Hay que cosas que a veces cuesta creer. El primer año en Caja Rural la corrí, y además de sufrir una gastroenteritis perdí el anillo de boda. El segundo año también fui a correrla y en la primera etapa me vi involucrado en un caída por un bidón que quedó tirado en la carretera. Esa caída me dejó muy tocado en la primera parte de la temporada, así que este año no tenía ninguna gana de ir, pero fui por un compañero que estaba malo. En la tercera etapa se me escaparon las opciones para la general, y esa noche hablando con mi mujer le decía que la carrera estaba finiquitada y que poco tenía que hacer allí. Sin embargo ella me cantó las cuarenta y me dijo que si de verdad nada iba a hacer allí, que me viniese a casa. De una forma u otra ella me levantó la moral y al día siguiente cogí la escapada buena, en el circuito final ya sabía dónde debía atacar. Aunque había gente que me podía ganar al sprint yo en repechos duros me adapto muy bien y lo tenía muy claro.

– Tanto tu como el propio equipo supongo que afrontáis la temporada con mayor tranquilidad.

Sí, es verdad que si ahora se acabara la temporada ya podríamos decir que no nos vamos de vacío. Tanto para el equipo como para mí ha sido muy importante.

article-Angel-Madrazo-alta-medica-fractura-mandibula-desvanecimiento-56d8463279e08

– ¿Cómo se ve en el seno del equipo la posibilidad de igualar o superar las victorias de 2015?

El año pasado no habíamos ganado hasta la Vuelta a Castilla y León, y a partir de ahí comenzó la cosa a ir a mejor, aunque no quiere decir que antes se hicieran las cosas mal, sino que el trabajo poco a poco fue dando sus frutos y en cada carrera que salíamos estábamos más motivados

– Sin embargo y como nota negativa después de esa victoria en Francia, sufriste una fractura de mandíbula tras una bajada de tensión. ¿Te encuentras recuperado del todo de aquel percance?

Pues sí, fue en el momento que menos te lo esperas. Me rompí la mandíbula y puedo decirte que a día de hoy todavía no estoy al 100% o con buenas sensaciones del todo. No encuentro esa pedalada que tenia a principios de la temporada. De todas formas, iremos a mejor ya que soy un corredor de segundas partes de temporada, en el verano es cuando estoy con mejores sensaciones.

– Volviendo una vez más al Caja Rural, ¿cómo ves desde tu punto de vista la adaptación de los más jóvenes del equipo, por ejemplo Jaime Rosón o Hugh Carthy? Por citar a algunos.

De los dos que me has dicho puedo decir que ambos son muy buenos. Son dos ciclistas de futuro que nuestro equipo debe amarrar lo antes posible. Los veo ganando en un tiempo vueltas de una semana e incluso disputando grandes carreras. Quizá Rosón es un ciclista más completo porque va muy bien en crono también, pero Carthy es un escalador puro. El equipo debe hacer un esfuerzo para amarrar a los dos ya que encajan aquí muy bien.

– ¿Valoras la posibilidad de volver a una escuadra World Tour después de tu paso por la categoría continental profesional como ya ha ocurrido con corredores como Luis León O Amets Txurruka?

En ningún momento estoy pensado en cambiar de equipo, aquí estoy muy contento. Ya no es solo el hecho de estar en un World Tour, sino el levantarte todos los días con ilusión y con ganas de seguir corriendo. Así que como te he dicho no me he planteado salir de Caja Rural en ningún momento.

– ¿Cuál es el planteamiento, tanto tuyo como del equipo en esta Vuelta al País Vasco? Y hablando de tu temporada, después de correr aquí ¿Cuáles son tus objetivos?

El objetivo realista del equipo es que los ocho que estamos aquí salgamos a dar batalla desde el primer momento. Hay que intentar siempre la presencia de algún corredor en la fuga del día y además ganar repercusión en televisión. Somos un equipo de luchadores y maillots como la montaña o metas volantes también significan mucho.

Respecto a mis objetivos particulares, ahora nos vamos a Italia, Apeninos y Trentino y luego alguna clásica en Francia. Luego correré una carrera que me gusta mucho ya que es muy cerca de mi casa, la Vuelta a Asturias, que sin duda me motiva mucho. Posteriormente iré también a correr a Portugal. También tengo una gran ilusión por correr los Campeonatos de España.

– Después de los últimos acontecimientos, ¿ cual es tu opinión acerca de la seguridad de los corredores, tanto dentro como fuera de las carreras?

Si hablamos en carrera, está claro que son accidentes. Habría que ponerse también en el lugar de las motos, tampoco debe ser fácil manejarse delante o detrás del pelotón, somos 200 corredores en algunas pruebas y a veces estas cosas pueden pasar. Se podrían tomar medidas, como que hubiera menos motos, pero claro no sé, exactamente si con menos motos se podrían cerrar los cruces etc. Es una situación difícil.

Luego en el día a día entrenando, yo particularmente que vivo en Cantabria puedo decir que el 95% de los conductores te respeta. Sí es verdad que luego están los que te rozan o no hacen las cosas bien, pero como te digo son una minoría. También es cierto que en mi comunidad hay menos volumen de coches, pero en general estoy contento con el respeto que tienen los conductores por allí hacia el ciclista

– Terminamos con temas mucho más agradables. ¿De donde viene el apodo de Gorrión? Los que nos movemos a ver ciclismo a las cunetas hemos visto a gente de tu peña animando y dando color a las carreteras ¿Es importante e influyente para vosotros la presencia del publico en las carreras?

(risas) Bueno, mi padre es cicloturista , y como a Bahamontes le llamaban el Águila de Toledo, los de su grupo de amigos viendo que era el que mas subía le llamaron el Águila de Cazoña, que es el barrio en el que ellos vivían en Santander. Una tarde se me ocurrió contarlo a mis amigos y desde entonces me empezaron a llamar el gorrión y así se quedó la cosa hasta hoy.

Respecto a la presencia del publico creo que es súper importante. Cuanto más publico acuda a las carreras mucho mejor y cuantos mas cicloturistas también, ya que ellos son los que mueven esto. Para que nosotros estemos dando pedaladas ellos son fundamentales, ya que son los que compran bicicletas, maillots etc.

Es emocionante cuando ves tanto público en carreras como el País Vasco que te apoyan en todo momento, además que aquí también me dicen mucho lo de Gorrión, y es que yo en parte soy medio vasco ya que mi mujer es de Barakaldo y mi hijo nació en el hospital de Cruces.

Entrevistado:
@AngelMadrazo

Entrevistador:
@Sincadenablog

Sin comentarios

Escribe algo

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar