Tro-Bro Léon. Gana el ciclismo

Vídeos, fotos, historias de corredores que han pasado por los caminos bretones… El Tro-Bro Léon se convertía, desde hace ya algunos años, en esa carrera que todos queríamos ver. Una prueba con sabor a Strade Bianche o París-Roubaix, pero con un toque indie que se potenciaba en las imágenes de sus carteles y anuncios, con preciosos dibujos y con el cochinillo que sirve de trofeo para el ganador. En este 2017, gracias a Eurosport, esa prueba, que casi quedaba relegada a la literatura ciclista, se nos ha descubierto en todo su esplendor, y ha merecido mucho la pena.

Carreras como esta podrían estar condenadas al ostracismo en nuestro país, pero Francia tiene otra manera de disfrutar de este deporte. La Copa de Francia es un caldo de cultivo perfecto para la proliferación de pruebas de un día, que vienen además dignificadas por ese afán competitivo de los equipos nacionales dentro del Hexágono.

En la edición de 2017, podíamos disfrutar de las imágenes en directo de los últimos 40Km. Dos corredores gozaban de una ventaja de poco más de cincuenta segundos, con múltiples tramos de tierra por delante y un circuito final plagado de repechos. Parecía misión imposible para ellos, más si cabe cuando veíamos a FDJ emplearse a fondo para Arnaud Démare, favorito incontestable a la victoria. Los dos valientes no eran dos cualquiera. Por un lado, el pelirrojo Frederick Backaert, luciendo los colores del Wanty, un corredor muy fiable en estas carreras, y que llevaba demostrando sobradamente su categoría acumulando puestos de honor en las clásicas belgas. Por otro lado, Damien Gaudin, un gigantón al que muchos recordamos dejándose ver en la París-Roubaix, su carrera favorita y en la que llegó a ser 5º en 2013.

Los kilómetros pasaban y la ventaja no se reducía, incluso llegaba a superar el minuto. En el circuito final, al que se darían cuatro giros de 4500m, el tramo de tierra, de 700m, parecía castigar las piernas del dúo puntero. A cada paso, la ventaja se reducía en una decena de segundos. ¿Sería suficiente?

Los dos corredores entraban al relevo de manera generosa, y Frederick Backaert parecía más ligero sobre la bici, como reservándose para el zarpazo final; mientras que Damien Gaudin, alternaba chepazos sobre el manillar y pistonazos sobre los pedales, con un estilo agónico pero colmado de entrega. Llegaba la última vuelta y el fantasma de los últimos metros parecía caer sobre los fugados. Pero ahí, Gaudin volvía a demostrar que es un ciclista de mucha categoría. Los últimos 5 kilómetros fueron un recital del francés de Armée de Terre. No pidió un relevo, y, machacando los pedales, tiró y tiró hasta el último aliento. Backaert parecía ir en la sillita de la reina de cara al triunfo.

Llegaba el kilómetro final. Comenzaba un marcaje nervioso, con el aliento del pelotón en el cogote. Backaert arrancaba, pero no iba tan fresco como parecía. Quizás no había entrado tanto al relevo, pero el ritmo frenético de Gaudin le había sacado de punto. Damien sacaba la fuerza del que sabe que está ante un día grande, se levantaba del sillín y remataba por toda la escuadra una exhibición espectacular. Al de Wanty solo le quedaba ver por la espalda la celebración eufórica de Gaudin.

Damien Gaudin. Un corredor que vive por y para la primavera. Un clásico del pelotón francés que en este año se vio obligado a dar dos pasos atrás. Tuvo que dejar un WorldTour como el AG2R para recalar en un modesto Continental, como el Armée de Terre. Lo más duro, tener que renunciar a disfrutar del adoquín de Roubaix: a cambio, volver a disfrutar de ser ciclista. La prueba bretona supone su segundo triunfo del año (ya había ganado una etapa en Normandía), además del cuarto del equipo, que todavía saboreaba las mieles de la victoria de Loubet en Finistère. Días de gloria para el conjunto militar, un espejo para los conjuntos de nuestro país. Euskadi-Murias ha sabido recoger esa tradición competitiva del ciclismo francés, y poco a poco se van dejando ver en la Copa de Francia, como lo ha hecho hoy un buen Mikel Iturria, que ha entrado en el grupo principal.

Nosotros, seguiremos soñando con una Copa de España. Nos queda mucho que aprender de nuestros vecinos.

En este Lunes de Pascua, ha vuelto a ganar el ciclismo. Ojalá haya servido para que muchos descubran una prueba diferente, con aroma a ciclismo de antes. Una de esas carreras que hacen disfrutar al que se asoma al televisor para pasar una buena tarde de deporte. Una vez más, el día a día nos demuestra (y vaya cómo lo está haciendo este 2017) que esto no es solo mes de julio, que cada día del año pequeñas joyas nos esperan para darnos una tarde inolvidable. ¡A disfrutar!

Escrito por:
@VictorGavito

2 comentarios de “Tro-Bro Léon. Gana el ciclismo

  1. Víctor; Buenos días. Me quito el sombrero ante tí. Uno que está cansado de ver el “chovinismo” de buena parte del periodismo patrio, lleno de lugares comunes y éxitos individuales que ocultan la realidad organizativa y estructural del ciclismo español, se alegra de dar con personas como tú que sin desmerecer a lo propio (cuando toca) no deja de reconocer lo bueno que hay en otros países. Muchas felicidades por la crónica. Dicen que “recordar es volver a vivir” y yo, contigo, he vuelto a vivir esta bella carrera.

    • Muchas gracias Juan Manuel,
      La verdad que es una lástima no contar con este tipo de circuitos en España. Ojalá haya nuevas iniciativas que apuesten por nuestro deporte.
      Mientras, tenemos que disfrutar de las buenas carreras que nos da el calendario, y más aun cuando hay la suerte de poder verlas por televisión.

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