Tour de Francia 2017 – Previa etapa 18. Briançon-Izoard, 179,5 kms

En nuestra guía decíamos…

Segundo día por los Alpes, en esta ocasión una etapa que culminará con el coloso Izoard. Los corredores, ya con las fuerzas al límite, tendrán una primera parte de la etapa más o menos sencilla, pero una vez superada la Cote des Demoiselles, un tercera de menos de 4 kilómetros, y realicen su descenso, la jornada se empezará a complicar. El terreno irá constantemente hacia arriba, brevemente, pero dejando huella en las fibrosas piernas de los ciclistas. Este terreno ascendente culminará una vez superen la cima de la Col de Vars y resten 50 kilómetros para el final de etapa. Superados los dos tercios de etapa, claramente de desgaste, y realizado el descenso del puerto, tramo de enlace hasta los pies del Izoard, 14 kilómetros durísimos que se complican conforme avanza la subida. Etapa clave en este Tour de Francia que puede definir muy bien quienes serán los elegidos para subir al pódium en París.


HORARIO

Horario de salida:  12:55 h.

Horario de llegada (aprox): 17:19 h / 17:49 h.

TV: Directo en Eurosport a partir de las 12:55 h.

Twitter: @_RoadAndMud, #TourdeFrancia.

ANÁLISIS RECORRIDO

¡¡ÚLTIMA JORNADA DE ALTA MONTAÑA!! En esta ocasión, la última gran jornada de montaña llega en la 18ª etapa. Una última oportunidad de dar un vuelco a la general, de dar espectáculo, de ganar una etapa épica, en definitiva, de hacer historia.

179 km de etapa. La primera parte muy favorable, para después comenzar poco a poco a ponerse más serio el recorrido. Siempre picando para arriba desde el km 70, hasta llegar a las rampas del primer gran puerto de la jornada, el Col du Vars (1ª), que tiene 9’3 km al 7’5%. Un punto clave para endurecer la carrera o tratar de buscar algún movimiento táctico.

Tras el descenso y un tramo de aproximación, se llegará al Col d’Izoard (HC). Con tantos días de competición en las piernas, esta subida puede ser la puntilla para más de uno. Son 14’1 km al 7’3%. Pero son muy engañosos, porque comienza muy suave, para endurecerse con el paso de los kilómetros. Lo más duro son los últimos 7 km que a penas bajan del 9% en alguna zona. La meta a 2360 metros de altitud. Todo un coloso.

FAVORITOS

¡¡ÚLTIMA GRAN JORNADA DE MONTAÑA DE ESTE TOUR!! ¡¡IZOARD!! Si lo pronuncias en alto asusta, pero si lo susurras provoca un escalofrío aún más grande. La pena es que esto llega a su fin. La batalla final se presenta apasionante. Todo puede suceder. Es difícil mojarse, pero voy a intentar hacer un análisis de los escenarios posibles, para la etapa y la general, como siempre, más que nunca desde mi perspectiva y humilde opinión.

Bien. Ya sabemos la teoría de todo este tiempo atrás. Etapa de montaña, fuga grande. Y con opciones. Eso es así. Este año no están cogiendo tiempo, es un Tour diferente. El Tour está muy abierto, en pocas diferencias, sin un patrón tan fuerte como en otras ediciones, y eso hace que haya batalla y las fugas no hagan camino. En mi opinión hoy tampoco tiene mucho futuro, pero siempre se puede meter gente con fuerzas (que ya es mucho decir a estas alturas de carrera) que logre la gesta, igual que lo hizo ‘Rogla‘. La peor noticia para la escapada es que se tendrá que formar en terreno más bien llano con casi toda probabilidad. Porque ir volando y llegar hasta el puerto de 1ª para hacer el corte definitivo es una locura. Eso restará opciones a los mejores escaladores. No obstante, será muy disputada, porque todos querrán buscar su última gran oportunidad, y también desde el punto de vista táctico será clave para los equipos meter algún compañero por delante.

Gente habitual, como Serge Pauwels, Tony Gallopin, Brice Feillu, Bauke Mollema, Primoz Roglic, aunque a saber si le queda un gramo de fuerza después de su increíble exhibición en Galibier, Thomas De Gendt  es posible que lo intenten. Este último es de los que sabe moverse en estos inicios etapa poco apropiados para muchos otros. Junto al Belga, otros como Jan Bakelants, Alexis Vuillermoz, Stephen Cummings (muchísimo ojito con este), o Daniel Navarro, seguro que buscarán su última gran oportunidad.

Si la etapa se juega entre los gallos, algo que veo factible, puede pasar de todo. Será una subida de mucha tensión, y quizás muy calculada, aunque eso al espectador no le pueda gustar a priori. Pero ahí es donde algunos corredores diferentes, cortados por otro patrón, pueden brillar. ¿Saben que hazaña se me viene a la mente en la situación actual? Los sitúo, año 2008. Un tal Carlos Sastre. ¿Les suena? Aquel año, Frank Schleck, iba líder del Tour, con los rivales cercanos y una contrarreloj por venir. Alpe D’Huez. Etapa 17. Una menos que en esta edición en Izoard que es la número 18. Carlitos saltó, se marchó y ya lo saludaron en meta. Tenía fuerzas, ganó la etapa, se vistió con el maillot amarillo y aguantó en la crono contra todo un Cadel Evans. Pues bien, en cierto modo, salvando las distancias, Mikel Landa tiene la oportunidad de protagonizar la misma epopeya que entonces contó el abulense. Todos conocen a Mikel, pero entonces, también todos conocían a Carlos. No era un ‘Don nadie’. Todo puede pasar, pero Landa está fuerte, y para arriba es difícil de seguir. Él se quita presión, ahora puede, y hace bien. Pero es inevitable establecer comparaciones y señalarlo. Puro talento que no pasa desapercibido. Eso sí, dice que trabajará, y aunque parece un rebelde, luego acata ordenes. Ya lo demostró el otro día (etapa 15), cuando lo pararon para que Froome se reintregara al grupo de favoritos. Hace tiempo declaró que si se volvía a ver en una situación como la del Giro15′, no pararía. Se retractó en este Tour, diciendo que intentará pelear el podio, pero sin perjudicar a su compañero. Parece de un guión de Quentin Tarantino, pero porqué no soñar…¿Qué pasará?

Muy interesante es la batalla a “3” entre el francés, el italiano y el británico. No es un chiste. Aunque “de chiste” podría ser si llega el colombiano Rigoberto Urán (hasta hoy cuarto en discordia) y les moja la oreja a todos. Por ahora, el sardo ya se ha llevado un buen capón, y lo ve por el retrovisor. Está fino y lo tendrán que vigilar, porque tiene un kilómetro final bastante bueno, y si no soltaron antes, ahí es casi imposible hacerlo. Además, da la impresión de que va “fácil” y no pueden dejarlo cortado. Rigo parece que ha llegado con fuerzas a este final de Tour, pero a pesar de las buenas sensaciones que transmite, no ha dado excesivamente la cara ni ha probado a tentar el amarillo. Si resiste los ataques de sus rivales por el podio, se podría decir que tiene un cajón asegurado en París. Si la etapa o bonificaciones estuvieran en juego, tendría muchas posibilidades de hacerse con ellas en el Col d’Izoard. Pero… ¿de verdad sería suficiente volver a correr para quedar segundo en otra Gran Vuelta estando más cerca que nunca de ganar todo un Tour de Francia?

Como decía, Romain Bardet se ha mostrado fuerte en la montaña, fue agresivo en los kilómetros finales de Galibier, con repetidos ataques, aunque les faltó ambición (a Ag2r) para desmontar al SKY que corrió como quiso toda la etapa. Eso sí, pudieron distanciar a un Fabio Aru que supo sufrir para seguir vivo con opciones de podio. En la crono van a sufrir ambos, pero el francés ha dado un buen paso para estar en el cajón. Ahora falta una mayor ambición para ir a por el amarillo. El sardo ha perdido tiempo y ha mostrado debilidad, pero es un corredor de garra, y no hay que darlo por muerto hasta la última estocada.  Chris Froome tiene la situación algo más controlada en vistas de la contrarreloj, y parece que solo un movimiento táctico de su propio compañero Landa le podría poner nervioso. Pero ese hecho vive más de las ilusiones de algunos que de la realidad. Aún así, no se puede fiar, porque otra nueva crisis en el final, y ceder otros segundos en meta pueden angustiarle frente a aquel que se enfunde un maillot amarillo que dicen que da alas. Bardet y Urán están al acecho.

Otro que si tiene algún gramo de fuerza lo entregará será Nairo Quintana. Se lo ha visto agotado al colombiano, pero si ha conseguido recuperar lo justo, luchará por llevarse una etapa que compense todo el esfuerzo realizado en un Tour complicado para Movistar Team desde el inicio en Dusseldorf (abandono y lesión grave de Alejandro Valverde). Si encuentra las sensaciones que tuvo el día de Foix opta a ello, en un escenario mejor para él, terminando la etapa en alto. Puede atacar de lejos, en el puerto previo. Ha sabido sufrir en la carrera, y es un buen galgo, a pesar de no estar en su mejor condición, aunque lo veo realmente difícil para el colombiano.

Por su parte, Alberto Contador, es un guerrero y nunca se da por vencido, va a probar seguro. De lejos y por la etapa, no le queda otra. Viene de un esfuerzo muy grande, que tampoco encontró premio al dar con un Roglic letal en la escapada, así que genera más dudas esta nueva jornada para el pinteño. En este día serán las fuerzas de uno contra las de otro y en esa batalla parte con algo de desventaja, pero Alberto ya ganó otras veces sin ser el más fuerte, pero si el mejor. Esperamos fuegos artificiales y mucho espectáculo al menos. No podemos recriminarle nada, porque día si y día también es el gran animador de la carrera.

La batalla por el resto de puestos del Top10 y sus posiciones está también muy interesante. Daniel Martin, Simon Yates y especialmente Louis Meintjes, están un poco rezagados, en tiempo perdido y en piernas. Pero es lo de siempre, si la vigilancia es excesiva, ellos no pararán por nada ni nadie. El irlandés opta incluso al podio, mientras que los dos últimos además se juegan el maillot blanco de los jóvenes, aunque parecía que el británico lo llevaba encarrilado. Pero hasta el rabo todo es toro como decimos aquí, y algo parecido pensará el sudafricano, que ha aprovechado un mal día del británico para volver a meterse de lleno en la pelea.

ZONA APUESTAS

Nuestra apuesta:  [COL] Rigoberto Urán 

Nuestro outsider:  [ESP] Mikel Landa  //  [BEL] Thomas De Gendt 

 

Escrito por:
Álvaro Bartolomé Quevedo. @Alvaro_Queve

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