¿Cómo se gestiona el fracaso?

¿Qué es el fracaso? ¿Cuándo ocurre? Etimológicamente el fracaso es un malogro, un resultado adverso de una empresa o negocio, o un suceso lastimoso, inopinado y funesto. Dicho en otras palabras, incurrimos en un fracaso o fracasamos cuando vemos frustrado uno de nuestros objetivos.

¿Por qué debemos gestionar el fracaso? o ¿para qué sirve gestionarlo? La gestión del fracaso es necesaria para poder innovar en las organizaciones, en los equipos deportivos y en nuestra vida cotidiana, para poder aprender de los errores cometidos estableciendo un entorno de mejora continua, promoviendo el desarrollo de nuestras habilidades y de los demás participantes. Asimismo, la autocrítica y gestión del fracaso en las organizaciones y equipos puede ayudar a fomentar la unidad del grupo, estimulando y generando un entorno de mutua confianza con el que lograr los objetivos previstos.

¿Es fácil hacer autocrítica, en vez de lamentarse? Siempre cuesta un poco empezar a sentirse desgraciado, pero es más útil, nos va a permitir avanzar en nuestro camino vital y sobre todo nos ayudará a conocernos mejor. Mirarnos en el espejo, analizar fríamente lo que ha sucedido y ver cómo somos en realidad son tareas clave y necesarias para poder remediar situaciones complicadas, para mejorar y para fijarnos planes de acción realistas acorde con nuestras circunstancias y posibilidades.

Pero ¿cómo se gestiona el fracaso en el ciclismo? Muchas son las ocasiones en las que los aficionados enumeramos más acertada o desacertadamente fracasos sonados de la distintas escuadras ciclistas, sin embargo, pocas son las ocasiones en las que los propios equipos nos muestran cómo entonan el “mea culpa” y nos dejan ver su análisis del fracaso.

Ejemplo ciclista

Hace apenas dos semanas el conjunto británico Wiggle-High5 nos sorprendía gratamente obsequiándonos con un video reportaje en el que las integrantes del equipo comentaban en caliente post-carrera el fracaso que había supuesto primero no formar parte de la escapada decisiva de la jornada en la Ronde van Drenthe y en un segundo momento no ser capaces de neutralizar a las cuatro fugadas que se habían marchado por delante.

La temporada pasada la escuadra Wiggle Honda (ahora co-patrocinada bajo la marca de nutrición deportiva High5) se aupaba al primer puesto del ranking UCI a final de temporada, tras una exitosa temporada en la que consiguieron un total de 33 victorias en carreras pertenecientes a los circuitos UCI y donde destacan sus cuatro victorias en la ahora extinta Women’s World Cup (Ronde van Drenthe, Open Suede Vårgårda, Chongqing Island and Tour of Flanders). Mención especial merece el hecho de que fuesen nueve de sus diecisiete corredoras quienes lograsen el total de treinta y tres victorias; una clara muestra del reparto de esfuerzos y sacrificios en la escuadra y donde se ha buscado que el lema “every domestique has her day” cobre sentido en la visión de la organización.

Si bien es cierto que el equipo cuenta en 2016 con tres victorias en categoría UCI (las conseguidas por Nettie Edmondson en Australia, por Mayuko Hagiwara en el nacional de Japón y por Chloe Hosking en Qatar) este año al equipo británico le está costando arrancar algo más que el año pasado. Tres grandes ciclistas (Amy Pieters, Lucy Garner y Emma Johansson, otrora líderes indiscutibles en sus anteriores equipos) se han unido a las filas del conjunto Wiggle High5 en la temporada 2016 y parece que aún no han alcanzado, en los campos de entrenamiento, concentraciones y carreras, la compenetración necesaria entre ellas para rendir al nivel que esperaríamos.

¿Por qué gestionan en el equipo el fracaso? Para evitar que un equipo como el británico Wiggle High5, que irradia capital deportivo y humano, se convierta en una barra libre de talento a la deriva.

¿Qué sucedió en la Ronde van Drenthe?

Chloe Hosking pidió ayuda cuando no pudo salir al ataque tras el tramo de pavés. Sin embargo, no hubo una respuesta directa e inmediata de sus compañeras y la escapada de cuatro comenzó a abrir hueco camino de la linea de meta. Cuatro compañeras lideraron la persecución pero esta no fue fructífera.

“Yo estaba allí, creo que estaba en decimoquinta posición. Es mi error, no puede pasar hacia adelante. No hice todo lo que podia haber hecho por eso digo que es mi error”

decía Elisa Longo-Borghini

Señalándose individualmente como culpable del fracaso colectivo, algo que puede resultar contraproducente ya que contribuye a generar una espiral negativa que no induce a una solución práctica del problema y que por el contrario puede ayudar a continuarla y agravarla.

“Quizás es difícil de decir, tenemos los mismos malliots pero no somos un equipo. Cuando estoy mirándonte a los ojos, yo no sé lo que vas a hacer o lo que piensas. No es algo personal pero no te conozco ni a ti, ni a ninguna y es por eso que para mi resulta difícil correr con cualquiera de vosotras”

decía Amy Pieters

Empatía es a lo que se refería la corredora neerlandesa. Falta empatía en el equipo, les falta sentirse identificadas entre ellas y con el grupo para ser capaces compartir sus sentimientos y opiniones y que la comunicación fluya sin ser necesarias las palabras. Entender y comprender a quien tienen a su lado es crucial para que en el breve lapso de tiempo que tienen las ciclistas para tomar una decisión, esas décimas de segundo entre salir a un ataque o no, esta sea óptima.

La victoria es más dulce cuando has sido derrotada. La derrota no es el peor fracaso, sino no haberlo intentado.

  decía Rochelle Gilmore, manager de Wiggle High5

Por ahora la realidad es que no empatizan con el grupo. Sin embargo, al principio del video Rochelle, un par de saludos y unos cortos intercambios de impresiones le bastan a Rochelle para adivinar la energía de sus discípulas. Utilizar la empatía es su principal arma para motivarles, para transmitirles pasión y  que consigan poco a poco empalizar entre ellas y con ello lograr sus objetivos colectivos.

¿Queréis ser un equipo? ¿Queréis que hagamos todo lo necesario para ser un equipo? Porque si todo el mundo dice sí ahora en dos semanas estaremos ganando.

  decía Egon van Kessel, director deportivo de Wiggle High5

Un mensaje claro, directo y optimista: si queréis que seamos un equipo y queréis que hagamos todo lo necesario para serlo, dentro de dos semanas seremos capaces de saborear el éxito. Con el objetivo de levantar la minima autoestima tras la derrota y motivar a sus pupilas.

Aunque por ahora no hayan logrado la tan deseada victoria (en una prueba de categoría UCI, si lo lograron el Dwaars door Vlandereen), el equipo tendrá la oportunidad de mostrar este fin de semana en la Ronde van Vlandereen (Tour de Flandes) que han hecho todo lo necesario para fortalecerse como equipo y probar que su director deportivo no se equivocaba.

Escrito por:
Diego Martín

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