Crónica: Amstel Gold Race.

Hoy, 16 de abril de 2017, se disputaba la 52º edición de la Amstel Gold Race, carrera que daba comienzo al tríptico de las Ardenas (si excluimos la Brabantse Pijl), una prueba que dejaba muchas incógnita por culpa del cambio de recorrido, apartando el Cauberg de la línea de meta y dejando una prueba mucho más abierta, en la que todo podía pasar.

Imagen Eurosport.

Rápido se formaba la fuga, prácticamente de salida, que disputaría en cabeza gran parte del recorrido, compuesta por Boom, Ariensen, Stalnov, Würtz, Vandenbergh, Van Rooy, Canty, Van Zijl, Vanspeybrouck, Albanese, Paluta y Greiller. Sería este último, el corredor del Direct Energie quién más aguantaría en cabeza de carrera, siendo cazado a falta de 45 kilómetros de meta, a pie del Kruisberg, que actuó de juez de la carrera gracias a Tiesj Benoot, quien cambiaba el ritmo en dicha cota, llevándose con él a Philippe Gilbert, Sergio Luis Henao, Michael Albasini, Bert-Jan Lindeman y Nathan Haas, aunque a posteriori llegaron también Ion Izaguirre y José Joaquín Rojas, conformando el corte bueno del día, y al que solamente un hombre más sería capaz de llegar, Michal Kwiatkowski, quien se movía desde atrás con superioridad en el Keutenberg, consiguiendo llegar a cabeza de carrera, donde ya no estaba Benoot, que tuvo que dejarse caer por un problema mecánico.

Imagen Eurosport.

Y así pasaban los kilómetros, con el grupo antes comentado en cabeza de carrera, perseguido de cerca por un selecto grupo compuesto por: Valverde, Van Avermaet, Felline, Wellens, Jungels, Barguil y Rui Costa, que nunca dieron la sensación de poder pillar a los hombres cabeceros, y más atrás el pelotón pisandoles los talones. Llegaba entonces el Bemelerberg, último muro de la prueba, y lugar donde eligió Kwiatkowski para lanzar el ataque decisivo, seguido de cerca por Gilbert, ambos llegaron a meta de la mano, y finalmente la victoria fue para el corredor belga, que se mostró superior en la meta situada en Valkenburg, consiguiendo así su cuarto trago de cerveza desde lo alto del podium de la Amstel Gold Race.

Foto Belga.

Por detrás era Michael Albasini quién completaba el podium y a un minuto llegaba el pelotón, quién había absorbido al grupo perseguidor, compuesto por menos de cuarenta unidades. Una gran prueba la vivida este domingo, dejando claro que no necesitamos de grandes llegadas en alto para disfrutar del ciclismo.

Escrito por:
@Sergioporquesi

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