Entrevista a Mauro Rato

En Road&Mud nos gusta hacernos eco de los éxitos de los ciclistas españoles que se han echado la mochila al hombro en busca de mejores oportunidades. Hoy hablamos con el asturiano Mauro Rato, que disfruta de su pasión por el ciclismo en Estados Unidos, donde aprovecha para compaginar el deporte con los estudios. Mauro hace un repaso a su carrera, sus ambiciones para el futuro y sus éxitos en los campeonatos universitarios de Estados Unidos de pista.

Antes de entrar en harina, cuéntanos cómo te iniciaste en el ciclismo

– La afición al ciclismo viene de familia. Mi abuelo fue ciclista profesional en los años 50, después fundó La Escuela de Ciclismo de Las Mestas en Gijón, estuvo ayudando en la federación asturiana y fue presidente de la peña de ciclismo Sánchez Huergo. Cada domingo nos reunimos en familia y desde pequeño recuerdo oír historias relacionadas con el ciclismo. Poco a poco me empezó a entrar el gusanillo y a los 11 años empecé a correr en la Escuela de Ciclismo Coque Uría.

– ¿Qué te lleva a dar el salto a Estados Unidos?

– La principal razón que me lleva a marcharme de España fueron los estudios. Empecé el primer año de carrera en la universidad de Oviedo estudiando Comercio y marketing. Ni la universidad ni los profesores ponían facilidades para compaginar deporte y estudios. Llegó un momento en el que me tuve que perder varias carreras importantes porque los profesores no querían cambiarme los exámenes de fecha. Al ver que no me podía centrar al 100% ni en el ciclismo ni en los estudios, decidí buscar una solución y me surgió la opción de venir a estudiar a los Estados Unidos con una beca académica y deportiva. La decisión de irme y empezar una nueva aventura fuera de España fue muy difícil. Tenía solo 19 años y me alejaba de mi familia y amigos de la infancia. Hoy en día no me arrepiento de haberme ido. Está siendo una experiencia inolvidable que me está abriendo muchas puertas en todos los sentidos, tanto académicas como deportivas.

– Si no me equivoco, has estado en dos universidades distintas, ¿a qué se debe el cambio y cómo ha influido en tu carrera deportiva?

– Si, primero estuve un año y medio en Mars Hill University, en Carolina del Norte. No era una universidad grande y no tenía muchos medios. Vivía en una ciudad muy pequeña y siempre tenía que depender de otras personas para moverme. Después de un muy buen año donde conseguí la medalla de bronce en los campeonatos nacionales de ruta, Patric Rostel, mi actual entrenador, se puso en contacto conmigo ofreciéndome la posibilidad de correr en Colorado Mesa University los siguientes 3 años. Desde ese día no tuve dudas y acepté su propuesta. Ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida. Aquí tenemos todos los medios posibles para rendir al máximo nivel. Además de tener la suerte de disponer de un laboratorio donde nos hacen pruebas de esfuerzo y fisiológicas, tenemos un equipo de fisioterapeutas con el fin de cumplir nuestros objetivos y rendir lo mejor posible. Además Grand Junction, donde está situada la universidad, es una zona muy buena para entrenar. Estamos a 1.400 metros de altura, teniendo la posibilidad de entrenar a 2.000 o incluso a veces a 3.000 metros. Fuera de la bici, he conocido a gente de diferentes países y culturas como Colombia, Alemania o Suecia. Estas experiencias no las habría podido vivir en España.

– El deporte universitario en América siempre ha tenido mucha presencia. ¿Cómo es el ambiente en los campeonatos en los que participas?

– Siempre que participo en los campeonatos nacionales, el ambiente es inmejorable. Cada vez que corro me recuerda a los mundiales de carretera pero en tamaño pequeño. Se congrega gente de diferentes lugares del país, desde California hasta Florida. El ciclismo en Estados Unidos está creciendo año tras año y cada vez hay más aficionados. Aunque estés participando en un deporte universitario, te tratan y cuidan como un profesional. Para las universidades es muy importante ganar los campeonatos, por lo que todo el mundo sale con una mentalidad ganadora y a dejarse todo en la carretera.

– Tu carrera deportiva no ha sido fácil, y te has tenido que sobreponer a alguna caída dura. ¿De dónde salen las fuerzas para levantarse y volver con ánimos renovados?

– Así es. En junio de 2014 tuve una dura caída en Aguilar de Campoo y me fracturé 6 vértebras. Estuve hospitalizado casi un mes y en casa, encamado, durante 2 meses más. Fueron momentos muy duros porque siendo sub 23 de segundo año, era una época importante para mí. Hasta pasados 2 años, siendo sub 23 de último año no pude recuperarme al 100%. Aunque me haya pasado esto, siempre intento quedarme con las cosas positivas. Esos días sin poder salir de casa me hicieron darme cuenta de lo que de verdad me gustaba la bici y de las ganas que tenía de ser ciclista. Además, esos momentos me han hecho ser más fuerte mentalmente. Hoy en día soy mucho más duro y me afectan menos cosas que antes.

– En 2016 ya pudimos hacernos eco de tus éxitos en el velódromo, y en 2017 has vuelto a lograr grandes resultados. Cuéntanos cómo te preparaste para luchar por las medallas en la pista. ¿Qué balance haces de estos campeonatos?

– No suelo preparar mucho la pista. Antes de los nacionales he entrenado 4 días en el velódromo. Mi preparación durante todo el año se ha basado en la carretera. El haber corrido durante todo el verano me ha dado un muy buen punto de forma que me ha ayudado a tener buenos resultados en la pista.

Mi balance de los campeonatos es muy positivo. He ganado la medalla de bronce en puntuación y he terminado cuarto en el scratch, en la persecución individual y en el ómnium individual final. En todas las pruebas de fondo he terminado entre los cuatro primeros. Me queda la espina de no haber conseguido la medalla de oro en alguna prueba individual, pero aun así estoy contento. En pruebas como la persecución individual, que se basan en prepararlas durante muchas horas, he conseguido bajar seis segundos con respecto el año pasado. Eso quiere decir que cada año voy mejorando y  esto me hace tener aún más motivación para la temporada que bien.

– Has alcanzado resultados notables tanto en pruebas individuales como en equipo. ¿En cuáles te encuentras más cómodo? ¿Cuál es tu disciplina favorita?

– Las pruebas que se me dan mejor son las de fondo, en concreto la puntuación o la madison.  Son pruebas que requieren fondo físico y al tener mi preparación basada en la carretera siempre me vienen bien. También se me da bien la persecución individual aunque es una prueba en la que se requiere un entrenamiento más especializado. En los nacionales de pista suelo también participar en pruebas cortas, como los 200 metros o el kilómetro. Para intentar ganar el ómnium final individual necesitas sumar los máximos puntos posibles y en estas pruebas no termine en buen lugar, siempre me sirven para sumar algunos puntos que siempre vienen bien al final.

También suelo correr las pruebas de equipo como la persecución individual o la velocidad por equipos. En la persecución pudimos ganar el bronce y el la velocidad por equipos nos alzamos con el oro.

– A pesar de tus logros en el velódromo, no descuidas la carretera y alternas las competiciones en Estados Unidos con el verano en el calendario español. ¿Hay muchas diferencias entre el ciclismo a uno y otro lado del charco?

– Este año he hecho una gran temporada de carretera. El pasado mayo terminé quinto en los campeonatos nacionales de ruta. Por el verano volví a España y tuve la oportunidad de correr para un gran equipo como es el Escribano Sports Team. Desde aquí quiero agradecer a mi director Jose Antonio de Segovia y a sus ayudantes Oscar De la Cruz y Mario Campos por brindarme la oportunidad de correr las carreras más importantes del calendario nacional como la Vuelta a Zamora, la Vuelta a León o los campeonatos de España con profesionales.

En el ciclismo americano hay mucho nivel. En las carreras más importantes se suelen juntar a los mejores equipos amateur con los continentales, por lo que el nivel es muy alto. La forma de correr en muy diferente a la de España. En España se sale a tope y se termina a tope. Aquí se corre con más tranquilidad, de una forma más profesional. El número de participantes depende de cada prueba pero suele ser igual que en España, desde 120 hasta 200.

– ¿Prefieres pista o ruta?

– Me gusta mucho más la carretera que la pista. Los entrenamientos en la carretera son totalmente distintos que en la pista. Aunque llevo practicando pista desde cadetes, me llena más la carretera, aunque soy de los que piensa que la carretera y la pista se pueden compaginar perfectamente. Tenemos varios ejemplos como el de Bradley Wiggins, que fue campeón del mundo y olímpico en la pista y años después se alzó con el Tour de Francia.

– Estos días se están disputando los mundiales de ruta en Bergen, con tu paisano Iván García Cortina liderando la selección sub23. ¿Sueñas con verte un día en esas lides?

– Conozco a Cortina desde cadetes cuando compartimos equipos. Lo suele seguir desde la distancia y me alegro mucho de sus éxitos. Creo que dará mucho que hablar en unos años.

Mi objetivo es llegar al profesionalismo. En España estamos en una época muy difícil al no haber muchos equipos continentales que den una oportunidad a los más jóvenes. Aun así, trabajo día a día para conseguir ese objetivo. Mi sueño desde pequeño es participar en un mundial o en unos Juegos Olímpicos. Para mí, representar a tu país es lo máximo a lo que un deportista puede aspirar.

– Para terminar, nos gustaría que recordaras a aquellos que piensan en dejar los estudios para centrarse en el deporte, la importancia de compaginar ambas cosas de cara al futuro.

– Desde aquí animo a todos los ciclistas jóvenes a que compaginen la bici con los estudios. Llegar y mantenerse en profesionales es muy difícil. Puedes ser el mejor del mundo pero una lesión o enfermedad te puede hacer retirarte antes de lo pensado. Si estudias, siempre vas a tener una formación académica detrás que te harán tener tu futuro asegurado. Además, pienso que compaginar bici y estudios es un beneficio. Aunque no lo pienses, dedicarte solo a la bici te hace pensar solo en la bici, pero si estudias, tienes un medio para despejar tu cabeza y no pensar tanto en el ciclismo. En mi caso, compagino la bici con mis estudios en gestión deportiva. Esta carrera me está dando la posibilidad de conocer y estudiar el deporte más en profundidad.  Estudiar también te hace expresarte mejor y eso es importante en el futuro.

Test de preguntas rápidas:

  • Una carrera: Campeonato del mundo
  • Un lugar para entrenar: Asturias
  • Un ciclista: Bradley Wiggins
  • Un deportista (no ciclista): Rafa Nadal
  • Una ciudad: Gijón
  • Una película: Forrest Gump
  • Una serie: Breaking Bad
  • Un hobby fuera de la carretera: Reunirme con mis amigos
  • ¿Hamburguesa o cachopo? Cachopo sin dudarlo

Entrevistador:
@VictorGavito

Entrevistado:
@MauroRato1

 

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