De adoquines, cervezas y CICLISMO (Crónica Binche-Chimay-Binche)

En el mes de octubre, con los arcoíris ya repartidos y con la disputa del último monumento del año en Lombardía, nos queda una sensación de temporada terminada. Nada más lejos de la realidad, nuestro querido deporte siempre reserva bonitas sorpresas para alegrarnos las tardes otoñales. Una de estas carreras se disputó esta tarde en Bélgica. La Binche-Chimay-Binche nos trae a la cabeza rápidamente aroma a cerveza de abadía, oro líquido para paladear y disfrutar como una de esas joyas que este pequeño país ofrece al Mundo. Ese nombre ya deja buen sabor de boca, pero si además le acompaña el ser el “Mémorial Frank Vandenbroucke”, notamos otro regusto en el paladar, el del ciclismo épico y el espectáculo de un ciclista que nos hizo levantarnos del sofá muchas veces, y que terminó trágicamente, víctima de unos años oscuros en el deporte de las dos ruedas.

Con todos estos precedentes nos disponíamos a seguir la carrera con las expectativas por todo lo alto. Las informaciones por redes sociales sobre el comienzo de la prueba anunciaban ya que veríamos un gran día de ciclismo. Todo completamente roto casi de salida, con 15 corredores por delante y otro grupo de 35 en persecución donde estaban casi todos los favoritos. El resto del pelotón perdía ya más de cuatro minutos y parecía fuera de combate.

Llegan las tres de la tarde y nos plantamos a disfrutar de los últimos 70 kilómetros de etapa, cuando el grupo de 35 está a punto de cazar a los 15 aventureros. En ningún momento llegamos a ver a los 50 juntos, porque las preciosas y estrechas carreteras belgas, entre bosques y praderas, favorecen ataques y contraataques continuos.

A 50 kilómetros de meta, el maillot rojo, blanco y azul del campeón holandés se pone al frente, y sin levantarse de la bicicleta, pedalada a pedalada, Niki Terpstra va reventando a todos los que quieren ponerse a su rueda y se va en solitario buscando una cabalgada de las que solo los grandes se pueden permitir. Por detrás empiezan las miradas y el descontrol, y el de Etixx va ganando segundos hasta alcanzar el minuto de ventaja.

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Por detrás se forma un grupo perseguidor con Ligthart, Roelandts, Maes, Bodnar, Wynants y un Chrtophe Premont increíble en este final de temporada que ya venía de la fuga inicial. Los dos Lotto-Soudal asumían el mando en la persecución mientras Sep Vanmarcke, de nuevo a contrapié, reventaba intentando enlazar con ese grupo. Poco a poco caían los segundos, muy lentamente, de la ventaja de Terpstra, y parecía que hasta el último kilómetro todo estaría en la cuerda floja.

Pero entonces, en un plano de helicóptero, veíamos que el grupo principal, comandado por Lotto Jumbo, Wanty e IAM, se estaba echando encima también de los fugados. En poco menos de 500m veíamos la composición de la carrera con solo cinco kilómetros por recorrer.

Cazado Terpstra, otro buen caballo trotón como Jurgen Roelandts, intentaba llegar destacado al adoquín del último kilómetro, pero el grupo se le echaba encima justo al pasar la rueda por el primer adoquín.

Entonces aparecía imperial Ramon Sinkeldam, acelerando a lo grande para sacar unos metros decisivos. Solo Pim Ligthart, reventado tras todo el trabajo anterior, parecía capaz de seguir su estela, pero el cansancio pasaba factura y no era rival para el de Giant-Alpecin. Magnífica victoria de un corredor que a veces tiene que vivir en la sombra de los grandes sprinters de su equipo, pero que nos hizo recordar al prometedor holandés que vencía en la París-Roubaix Espoirs en 2011.

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En definitiva, uno de esos grandes días de ciclismo que no abrirán portadas ni serán Trending Topic, pero que nos hacen disfrutar del más puro y verdadero ciclismo. Imposible no sentir el aroma de las ahora lejanas clásicas primaverales, en esos meses en los que las piedras nos hacen viajar en el tiempo al ciclismo más épico. Un día para disfrutar con una Chimay tostada en copa, mientras los adoquines y los ciclistas nos regalan un día para reafirmarnos a los que pensamos que este es el deporte más bello que existe. Gracias Bélgica por tus carreras y tu CICLISMO.

Clasificación:

Escrito por:
@VictorGavito

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