El ciclismo, un deporte diferente.

¿A quién no le han preguntado alguna vez, vas a hacer todos esos kilómetros para ver pasar a los ciclistas un momento? Si no va a ganar ningún español el Tour, ¿a quién vas a animar? Ante lo que nosotros solamente podemos esbozar una sonrisa, y pensar para nosotros… “Ellos se lo pierden”.

Cuando preparas un viaje para ver una carrera ciclista, en este caso para ver el Tour de Francia, sabes que va a ser un día especial.

Primero empiezas viendo por dónde va a transcurrir la etapa, ojeas el libro de ruta y vas planificando tu estrategia. Este punto es muy importante, sobre todo si es una etapa de montaña. En estas etapas es más difícil moverse, hay más gente y te puedes ver atrapado por las retenciones. También son las etapas, que por norma general van a ser más espectaculares.

Luego viene la decisión de llevar o no llevar la bici. Si te lo vas a tomar como un viaje para subir algún puerto mítico o simplemente ver la carrera, ambas están bien. Pero ya solamente tener todas estas opciones para tu viaje lo diferencia de cualquier otro deporte.

Salir con tus amigos el día antes de la etapa, dormir de camino a la misma o en la misma cuneta de la carretera, pasar la noche contando aventuras y compartiendo esos momentos, hacen de este tipo de viajes, algo mágico.

Parking de autocaravanas en Peyragudes

Desde luego que es importante y un aliciente ver pasar a los ciclistas, pero casi es lo de menos. Es todo lo que envuelve a este tipo de turismo ciclista.

Encontrarte a la escuela ciclista de tu ciudad, allí subiendo puertos, el ambiente de padres e hijos intentando llegar con la bici al final de la etapa, gente de muchos países. Los hay que incluso llevan grifo de cerveza, carpa, barbacoa, televisión. Otros que suben tirando de sus hijos en bici, con los bocadillos a las espaldas… Impresionante.

Y sobre todo, lo grande que tiene este deporte, el animar a todos los ciclistas sin distinción. Podrás tener tus favoritos y quienes te despierten mayor o menor simpatía, pero animas y aplaudes a todos. Y sobre todo, que te vas a casa feliz. No importa que ciclista gane, no es como cuando pierde tu equipo, es algo diferente, el ser ciclista y ver a los ciclistas conlleva una magia interior que traspasa emociones, viajes y aventuras. Es algo indescriptible, hemos de conservarlo.

Escrito por:

@rickydrawback 

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